Michael Ray Richardson, el eléctrico base conocido como «Sugar» Ray, falleció a los 70 años, apenas unas semanas después de ser diagnosticado con cáncer de próstata avanzado. Nacido el 11 de abril de 1955 en Lubbock, Texas, Richardson creció en un barrio duro donde el baloncesto era escape y salvación. En Montana State, promedió 25 puntos y 10 rebotes, pero su verdadero salto llegó en el Draft de 1978: los New York Knicks lo eligieron en el puesto #4.
En el Madison Square Garden, «Sugar» se convirtió en ídolo instantáneo. Con su melena afro, calcetines altos y una defensa asfixiante, promedió 14.2 puntos, 7 asistencias y 2.6 robos en sus primeras cuatro temporadas. Fue cuatro veces All-Star (1980-83) y dos veces All-Defensive First Team.
Traspasado a los New Jersey Nets en 1982, Richardson alcanzó la cima, Entre 1983-84 fue Líder de la NBA en asistencias y entre 1984-85, Líder en robos (2.96 SPG). Fue el único jugador en la historia en liderar ambas categorías en temporadas consecutivas.
Pero detrás del brillo, la cocaína lo acechaba. En febrero de 1986, tras tres positivos, David Stern lo suspendió de por vida —el primer caso en la NBA. Richardson entró en rehabilitación, pero su carrera en EE.UU. parecía acabada. En 1986, Italia le abrió las puertas. Con Virtus Bologna, Livorno y Olimpia Milano, ganó tres títulos de Lega y fue MVP en 1988. En Francia (Cannes, Antibes) y Croacia (Cibona) prolongó su magia hasta los 47 años, retirándose en 2002.

