Este acto ratificó la continuidad de un programa de ayuda internacional que comenzó en 1963 y que ha desplegado a más de 600.000 profesionales en 165 países.
Bielsa, fiel a su estilo, eligió la ruta contraria a la fuga. En lugar de desaparecer, enfrentó. En lugar de callar, explicó. Una vez más, dio la cara.
Líbano denuncia cinco muertos y casi 30 heridos; Hezbolá habla de “cruce de una línea roja” y crece la tensión a una semana de la visita del papa León XIV