Tras tres días consecutivos de paro que paralizaron las clases en escuelas de Montevideo, la Asociación de Maestros del Uruguay (Ademu) decidió levantar la medida de fuerza en la asamblea realizada anoche. La decisión llega luego de una reunión de una hora entre dirigentes sindicales y el presidente Yamandú Orsi en la Torre Ejecutiva. En la asamblea participaron unos 700 maestros los cuales decidieron por mayoría levantar la medida.
El paro comenzó el jueves 7 de noviembre y se extendió al viernes 8 y lunes 10, con adhesión en Montevideo. La Asociación de Docentes de Educación Secundaria de Montevideo (ADES) acompañó la medida durante 24 horas, mientras que Ademu mantuvo la huelga por tres días.
El detonante fue el violento ataque ocurrido el miércoles 6 de noviembre en la Escuela Nº 123 de Flor de Maroñas (barrio Jardines del Hipódromo), donde un grupo de personas agredió físicamente a maestros, niños y padres dentro y fuera del centro educativo. Este hecho se sumó a episodios previos, como la agresión en la Escuela 172 de Malvín en octubre.
El sindicato de maestros exigió una mayor presencia de la Policía Comunitaria en barrios y escuelas, un refuerzo de equipos multidisciplinarios (psicólogos, trabajadores sociales), la instalación de porterías permanentes y sistemas de vigilancia y campañas públicas contra la violencia escolar.
Ayer sobre el mediodía una delegación encabezada por la secretaria general de Ademu, Paola López, entregó cartas con las demandas en Plaza Independencia y fue recibida por el presidente Orsi. Participaron también de la reunión el presidente del Codicen, Pablo Caggiani y representantes del Ministerio del Interior y del Ministerio de Desarrollo Social.
En el encuentro, según el gremio, el gobierno asumió compromisos vinculados a tres ejes principales. Se trata de una mayor presencia del Estado en territorio con patrullaje policial reforzado y trabajo social con equipos específicos para la zona de las escuelas más vulnerables.
También el fortalecimiento de la infraestructura de convivencia escolar, con la instalación de porteros u oficinistas de acceso en los centros educativos, y activación de equipos interdisciplinarios que asistan al docente dentro de la escuela. Las autoridades reconocieron la necesidad de “garantías para ir a trabajar con tranquilidad”. Tras la reunión López señaló «hay compromiso de gestión, en el entendido de lo que tiene que ver con políticas públicas en territorios, garantizadas por el Ministerio del Interior por un lado» a lo que se suma el apoyo de equipos que están trabajando en territorio para fortalecer el equipo docente.
“Queremos que se implementen políticas sociales que minimicen los riesgos que se viven en las escuelas, y pensar en conjunto la proyección a futuro» dijo al dirigente. Acotó «necesitamos garantizar que los trabajadores que atravesaron situaciones de violencia cuenten con respaldo, y que el resto del personal tenga la tranquilidad de poder ir a trabajar en condiciones seguras”.
«Garantizar entornos educativos seguros»
El presidente de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), Pablo Caggiani, dijo que el objetivo de las nuevas acciones es «garantizar entornos educativos seguros, donde estudiantes, docentes y familias puedan desarrollar sus actividades con tranquilidad». «Queremos que las escuelas vuelvan a ser espacios seguros, de encuentro y aprendizaje», afirmó.
Destacó algunas medidas a tomar como ser la creación de una mesa interinstitucional permanente integrada por ANEP, el Ministerio del Interior, la Fiscalía y la Federación Uruguaya de Magisterio. Este ámbito permitirá monitorear los incidentes y coordinar respuestas rápidas y efectivas frente a situaciones de conflicto o violencia.
Caggiani dijo que se «busca fortalecer la prevención y la actuación temprana, sin criminalizar a los jóvenes, sino abordando los problemas desde una perspectiva educativa y comunitaria».
«Sabemos que muchos de estos episodios tienen raíces sociales profundas, por eso el enfoque no es solo de seguridad, sino de convivencia, de vínculo y de confianza», destacó el presidente de ANEP.


La presencia de cámaras como ya está probado desalienta cierto tipo de delitos y algunos centros de UTU las tienen El problema es que los sindicatos de la educación no quieren cámaras cuando ayudan y mucho
No es necesario cámaras para ver si hay presentismo de los alumnos, si para seguridad que es otra cosa. Para el presentismo alcanza con poner validadores con molinetes en la entrada con toma de huella digital para certificar su presencia y salida con alguien que controle. Una vez ingresados cerrar las puertas y a la salida abrir marcando la salida. Nadie que no sea del centro educativo no se le permite ingresar teniendo personal en la puerta. Sólo los padres que necesiten una reunión o los llamen para una con previa citación o solicitud.
También los profesores deben pasar lista para certificar presencia del alumno dentro del aula, o sea, doble control en la entrada y en el aula.
Justamente es para seguridad que es lo que están pidiendo
Agregó que las cámaras no desalientan a los rapiñeros pero si a las madres y secuaces que entran a pegar a las maestras Está bien que haya psicólogos que den apoyo y orientación pero no chicos recién recibidos Deben tener experiencia
las camaras son para vigilar a la ciudadania, habria que sacarlas a todas. Nadie quiere un Estado opresor.
La ideologa de esa locura fue despedida. Por una empresa privada la unica que si hizo algo.
Verso no fue despues de la reunion con el titere. Tuvieron una sesion de votacion como siempre y misteriosos infiltrados lograron obtener la mayoria para acabar con el paro. Raro no? Obviamente una operacion del gobierno para acabar con la movilizacion.
Este no era el nuevo Pepe? Por favor….
En suma no van a hacer nada. La mujer, la maestra nadie sabe que va a ser de ella, riesgo de vida si vuelve a esa escuela. Porque los lumpen que viven ahi no son precisamente universitarios.
Ja ja pero resulta que hay gente que es para desconfiar desgraciadamente
El único qué supo tratar a estos revoltosos fue Tabare .