El consenso entre los expertos que confluyen estos días en La Habana es inquietante: el espacio digital no es un foro neutral, sino un campo de batalla asimétrico. Las grandes plataformas tecnológicas han perfeccionado un modelo de comunicación que premia la polarización, la desinformación y el odio como vectores de posicionamiento. Como contrapunto a esta dinámica nació, en 2022, el Coloquio Internacional Patria. Cinco años después, La Habana vuelve a ser sede del encuentro entre periodistas, académicos y activistas digitales.
¿Cómo construir desde el Sur herramientas conceptuales y prácticas para una soberanía comunicacional que permita a los pueblos contar sus propias historias? La apuesta no es ingenua: se trata de disputar la hegemonía narrativa que, según los organizadores, ha convertido redes como Facebook, X o TikTok en avenidas de libre circulación para campañas de confrontación, discriminación y estigmatización contra gobiernos progresistas.
La primera edición sentó las bases al diagnosticar de manera sistemática lo que llamaron «guerra híbrida mediática»: el uso coordinado de bots, medios digitales fantasma y campañas de tendencias para desestabilizar gobiernos de la región. La segunda edición supuso un salto cuantitativo y cualitativo: más de 200 participantes de 30 países y el primer gran anuncio: la creación del Observatorio de Medios Digitales del Sur, una red descentralizada que monitorea patrones de desinformación en Latinoamérica y el Caribe. En la tercera edición, el coloquio incorporó una dimensión inédita: talleres prácticos para comunicadores populares y periodistas alternativos, con manuales de ciberseguridad y fact-checking colaborativo. Pero fue en la cuarta edición, celebrada en 2025, donde se produjo el anuncio más significativo hasta la fecha: la presentación del borrador de la Carta de Principios para una Comunicación Digital Soberana, un documento que aspira a convertirse en referente ético para la regulación de plataformas en el Sur. Aquella edición también dejó sobre la mesa una tensión no resuelta: ¿cómo combatir la desinformación sin caer en formas de censura que reproduzcan los vicios del enemigo? Los organizadores admiten que la pregunta sigue abierta.
Este 2026, Patria V se enfrenta a un desafío tecnológico de nuevo cuño: la inteligencia artificial generativa, capaz de producir desinformación hiperrealista a escala industrial. El reto es cómo garantizar que la autodeterminación digital no sea una utopía, sino una hoja de ruta con acciones concretas.
El programa de esta edición refleja esa tensión entre diagnóstico y práctica. El jueves 16 de abril, iniciaron las actividades con la conmemoración por el 65 aniversario de la Victoria de Playa Girón y el panel “Hegemonía cultural y poder digital”, donde participan especialistas de Argentina, Chile, Brasil y México. También destacó el tema de la Tecnopolítica entre el control y la emancipación, con presencia virtual de la vocera de la Cancillería Rusa María Zajárova y el director del servicio de radio de Sputnik Mundo, Oleg Vyazmitínov, quien además imparte un taller sobre automatización de producción radial con inteligencia artificial.
Continuarán las actividades de Patria 2025 hasta el día 18 de abril, y el público podrá ser participante de la Feria de los Medios de Comunicación del Sur, iniciativas tecnológicas y otras exposiciones de respetados comunicadores.
Patria V se propone, en esencia, desarmar la maquinaria discursiva del odio sin caer en el dogmatismo. Porque la libertad, sugieren sus organizadores, también se lucha en los códigos y en los servidores.




