El presidente del Frente Amplio, Fernando Pereira, defendió su reciente visita a la isla de Cuba y el encuentro mantenido con el mandatario Miguel Díaz-Canel. En una tensa entrevista televisiva, el dirigente frenteamplista negó que su presencia en La Habana suponga un respaldo político al régimen y enmarcó la actividad en una misión de ayuda humanitaria destinada a paliar la crisis de alimentos y medicamentos que atraviesa el país caribeño.
Pereira fue tajante al señalar a Estados Unidos como el principal responsable de la situación económica en la isla, calificando las sanciones externas como una «actitud despiadada» que bloquea el acceso a insumos básicos. «Entre el opresor y el oprimido, yo no dudo», afirmó, justificando la entrega de suministros médicos. Respecto a la fotografía oficial con Díaz-Canel, que despertó fuertes críticas en la coalición de gobierno, el jerarca relativizó el gesto comparándolo con los saludos protocolares que figuras como Julio María Sanguinetti o Wilson Ferreira Aldunate mantuvieron en su momento con Fidel Castro.
Uno de los puntos más complejos de la entrevista fue la definición del sistema político cubano. Pereira evitó calificarlo como una dictadura, argumentando que en el Frente Amplio conviven diversas visiones sobre el tema y que, en su rol de presidente de la fuerza política, no expresará una opinión personal. No obstante, aseguró que durante la reunión privada con el mandatario cubano se planteó la necesidad de «abrir lo máximo posible a la libertad», aunque declinó dar detalles sobre la situación de los presos políticos por tratarse de una instancia reservada.
Hacia el final de la jornada, Pereira mantuvo un firme intercambio respecto al nivel educativo de la isla, reconociendo finalmente un error técnico sobre la participación de Cuba en las pruebas PISA, aunque reafirmó su defensa al modelo pedagógico cubano. «No me arrepiento de haber ido», concluyó el dirigente, quien acusó a la oposición uruguaya de intentar generar «barro político» con un viaje que, a su entender, tuvo un carácter estrictamente humanitario y de solidaridad entre pueblos.

