Un policía fue procesado tras haber participado en un incidente en febrero pasado, ocasión en que él y sus compañeros fueran atacados por varias personas, según informó FM Gente de Punta del Este.
En la madrugada del domingo 20 de febrero, sobre las 5.20 horas, se registró un incidente entre varias personas frente a un conocido bar en San Carlos. La situación determinó que concurriera la policía debido a que una aglomeración cortó el tránsito en la avenida. En esa circunstancia una persona lanzó una botella contra el móvil policial y al bajarse un efectivo fue golpeado con un vaso en la nuca. Este hecho se dio cuando los agentes descendieron del móvil para identificar al atacante, quien se negó y debió ser reducido ingresándosele al patrullero para establecer que se trataba de un menor de 17 años, según informó la citada emisora.
Tras la agresión, las restantes personas comenzaron a lanzar objetos, por lo que uno de los policías realizó dos disparos con munición no letal para dispersarlas. En ese momento una mujer ingresó al móvil, por lo que al tratar de detenerla la multitud volvió hacia ellos, debiendo realizarse otro disparo y detener a una menor de 13. Una vez dentro del vehículo, y en el momento de salir, se constató que la llave del patrullero no estaba, por lo que se solicitó apoyo arribando otras unidades que dispersaron a los presentes. Los dos menores de edad fueron entregados a sus padres por orden de la fiscalía.
En la oportunidad un policía resultó con traumatismos y una mujer de 22 años denunció en la seccional 2da. de San Carlos ser alcanzada por el rebote de un perdigón de goma. Todo esto derivo en las actuaciones que determinaron la imputación de un menor de 17 años y de uno de los funcionarios policiales actuantes en la oportunidad.
Las actuaciones en fiscalía continuaron con el agente denunciado y derivaron ahora en que el Juzgado Letrado de San Carlos de 1er Turno dispusiera la formalización por dos delitos de lesiones personales agravadas en reiteración real, con uno de abuso de funciones. Se le impuso fijar domicilio y no modificarlo sin dar previo aviso al Tribunal, prohibición de portar y usar armas de fuego y de acercamiento respecto a las víctimas en un radio de 200 metros por 60 días.

