El mundo del motor está de luto. Quentin Willson, el icónico presentador británico de programas como Top Gear y Fifth Gear, falleció a los 68 años. Hijo del profesor Bernard Willson, uno de los primeros descifradores de códigos en Bletchley Park durante la Segunda Guerra Mundial, Quentin creció en un entorno de inteligencia y precisión que más tarde aplicaría a su carrera. Gemelo de nacimiento, desarrolló una afición temprana por los autos clásicos y el periodismo, escribiendo columnas semanales para el Daily Mirror y el Sunday Mirror durante 15 años, además de colaborar en la revista Classic Cars. En 2004, recibió el premio al Escritor de Automovilismo del Año por su aguda pluma y conocimiento enciclopédico.
Su salto a la fama llegó en 1991, cuando se unió al equipo original de Top Gear en la BBC, junto a Clarkson y Tiff Needell. Durante una década, hasta 2001, Willson presentó pruebas de vehículos, reseñas y segmentos llenos de humor y expertise que definieron el formato del show. «Era el tipo que te convencía de que un viejo Jaguar valía más que un superdeportivo nuevo», recordaba Needell en un tributo en X, donde compartió anécdotas de «los viejos tiempos en Top Gear que quería revivir con él». Tras dejar la BBC, creó y protagonizó Fifth Gear en Channel 5, así como Britain’s Worst Driver y The Car’s the Star en BBC Two, programas que combinaban educación vial con entretenimiento puro.

