/

La salud holística no rechaza la medicina convencional sino que combina con terapias alternativas

Salud holística: Una mirada que integra mente, cuerpo y espíritu

La salud holística se define como un enfoque que enfatiza la relación del individuo con su entorno donde las tradiciones médicas comparten esta visión, y la medicina moderna comienza a incorporarla.

La salud holística considera a la persona en su totalidad
La salud holística considera a la persona en su totalidad

La salud holística considera a la persona en su totalidad, pues no se trata solo de curar una enfermedad o aliviar un síntoma, sino de restablecer el equilibrio físico, mental y espiritual. Este enfoque reconoce que el bienestar no es simplemente la ausencia de enfermedad, sino un estado de armonía dinámica entre el individuo y su entorno.

Una definición académica señala que la salud holística se basa en la creencia de que el bienestar es un estado natural que se alcanza mediante el equilibrio. Esto implica que la enfermedad no es un fallo aleatorio, sino una ruptura de esa armonía, que puede restaurarse atendiendo a la persona en su conjunto.

El objetivo es proporcionar un modelo centrado en el paciente, que lo involucre activamente en su propio proceso de curación.
El objetivo es proporcionar un modelo centrado en el paciente, que lo involucre activamente en su propio proceso de curación.

El Ayurveda, sistema médico tradicional de la India, ejemplifica este enfoque. Define la salud como «Swasthya», que significa estar satisfecho con el estado natural de armonía interior. Según esta tradición, una persona goza de buena salud cuando su cuerpo, mente y espíritu se encuentran en equilibrio, bienestar y dicha. No basta con no estar enfermo sino que se requiere capacidad de adaptación a condiciones extremas. Además de expresión emocional saludable y funcionamiento sensorial y motor óptimo.

Este promueve la autogestión de la salud mediante el concepto de «Swasthavritta», que empodera a las personas para conocer sus fortalezas, limitaciones y predisposiciones, y asumir un papel activo en su cuidado. A diferencia del modelo médico convencional, que tiende a externalizar la responsabilidad en profesionales y sistemas, el Ayurveda pone el énfasis en el autocuidado continuo.

La salud holística a menudo se confunde con las medicinas tradicionales o complementarias, pero no es lo mismo. Expertos sostienen que la medicina moderna también debería adoptar un enfoque holístico. Los enfoques integradores consideran como un todo a la medicina convencional, el Ayurveda, el Yoga y la medicina tradicional china. 

En la práctica clínica, esto implica que el profesional debe poseer tres cualidades. Como por ejemplo virtudes personales compatibles con el paciente, capacidad para colaborar con equipos multidisciplinarios integrando diferentes saberes. Y habilidades de comunicación que incluyan la escucha atenta de la narrativa del paciente para extraer información relevante para el tratamiento.

Diversos sistemas de salud han incorporado la perspectiva holística. Por ejemplo, en Nueva Zelanda, la filosofía maorí Te Whare Tapa Wha concibe la salud como un modelo de cuatro lados que incluye salud psicológica, espiritual, física y familiar. Las políticas sanitarias actuales combinan prácticas tradicionales maoríes con métodos occidentales para reducir desigualdades.

En algunos países, escuelas primarias implementan programas de educación física y alimentación saludable con participación comunitaria, logrando reducir las tasas de obesidad y mejorando la condición física de los estudiantes. Un pilar central de la salud holística es la prevención. Los profesionales no solo tratan enfermedades, sino que identifican factores de riesgo y educan a los pacientes sobre hábitos saludables. Como la nutrición, sueño, ejercicio, y evitar sustancias nocivas. Se reconoce la estrecha relación entre salud mental y física. El estrés, la ansiedad y otros factores emocionales impactan significativamente en el cuerpo. Por ello, los tratamientos pueden incluir meditación, yoga o consejería, abordando simultáneamente lo mental y lo físico.

Cabe destacar que la salud holística no rechaza la medicina convencional sino que combina con terapias alternativas como acupuntura, quiropraxia o masajes, siempre como complemento, no como reemplazo. El objetivo es proporcionar un modelo centrado en el paciente, que lo involucre activamente en su propio proceso de curación.

Comparte esta nota:

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

Últimos artículos de Pura Vida