El 1 de agosto se cumplen 98 años de la fundación del Ejército Popular de Liberación de China.
En la recepción realizada el viernes pasado por parte del Cnel. Sup. Wang Shuai, agregado de defensa de la Embajada China en Uruguay,reseñó en su discurso las siguientes puntualizaciones.
Resaltó en su oratoria el Cnel. Sup. Wang Shuai tuvo el honor de recibir, durante el evento, a un destacado grupo de autoridades nacionales, abarcando tanto el ámbito civil como el militar. Este encuentro no solo representa una ocasión protocolar, sino que también subraya la relevancia de la cooperación y el diálogo entre diferentes sectores del gobierno y las fuerzas armadas.
La participación de estas autoridades sugiere un fuerte compromiso colectivo para abordar asuntos de interés nacional e internacional por la paz también así como la intención de fomentar un ambiente de colaboración que beneficie el desarrollo y la seguridad de los dos países. La presencia de líderes de diversas áreas refleja un esfuerzo conjunto por fortalecer las relaciones institucionales y establecer un marco de trabajo en equipo que permita enfrentar los desafíos actuales de manera efectiva.
El evento, por lo tanto, se convirtió en un espacio propicio para el intercambio de ideas, el establecimiento de nuevas alianzas y la consolidación de estrategias que promuevan el bienestar de ambas naciones.

Resaltando la historia que desde la fundación de la República Popular China en 1949 hasta la actualidad, el Ejército Popular de Liberación (EPL) ha sido uno de los pilares fundamentales sobre los que se ha edificado el proceso de chino que merece un reconocimiento especial.
Desde esta perspectiva, el papel del EPL es una experiencia singular de integración entre las fuerzas armadas populares, el Partido Comunista de China (PCCh) y el pueblo.
El EPL no nace como un ejército regular “clásico”, sino como una fuerza armada revolucionaria vinculada al pueblo a través del Partido Comunista de China y orientada a la lucha por la liberación nacional.
Su nacimiento, en 1927, marca el inicio de un proceso en el que las armas no están separadas de la lucha política, sino que la guerra popular es vista como una continuación de la política por otros medios, en coherencia con la doctrina de Mao Zedong.
Por ello, el modelo de ejército revolucionario popular chino representa una síntesis avanzada entre la lucha de clases y la lucha armada, que permitió al PCCh no solo resistir militarmente, sino también ganar el apoyo político y moral de las masas campesinas.
Esta conexión orgánica entre el Partido, el Ejército y el pueblo es una lección crucial que debe ser tenida en cuenta al analizar su carácter socio-político y militar.

La construcción del poder popular y el papel del EPL en los inicios de la Nueva China
Tras la derrota del Kuomintang en 1949 y la proclamación de la República Popular, el EPL no se disuelve ni se profesionaliza al estilo burgués, sino que se convierte en una institución fundamental del nuevo Estado socialista.
Durante la fase inicial de construcción del socialismo (1949-1976), el EPL participó activamente en tareas de reconstrucción nacional, reforma agraria, campañas educativas, construcción de infraestructuras y otras labores de transformación social.
Esta polivalencia del EPL, como fuerza armada, constructora y educadora del pueblo, es un ejemplo de cómo el socialismo puede redefinir el papel del ejército, no como instrumento de represión sino como herramienta de emancipación.
Mientras en Occidente los ejércitos actúan como garantes del orden capitalista y como defensores de los intereses oligárquicos, en el modelo chino el EPL aparece como una fuerza orgánicamente vinculada a la transformación socialista y al bienestar popular.
El ejército como garante de la unidad nacional y la estabilidad interna
Uno de los retos que ha enfrentado el socialismo chino ha sido la diversidad étnica y regional del país. En este contexto, el EPL ha jugado un rol crucial como garante de la unidad territorial e integración de la nación china en un proyecto unitario de país.
Su principal misión es servir al pueblo y defender los intereses del país. Por eso, el Ejército Popular de Liberación desempeña un papel crucial en labores de socorro y rescate tras desastres naturales como terremotos o inundaciones y también presta atención al pueblo en situaciones como las que sufrió durante la pandemia de la covid-19.
Es importante resaltar la colaboración del Ejército Popular de Liberación con los Gobiernos locales y provinciales en tareas de reconstrucción posteriormente a las catástrofes naturales y en la recuperación de la vida en las zonas afectadas
Reformas militares y modernización bajo la estrategia del socialismo con características chinas
Desde el inicio de la política de reformas y apertura bajo Deng Xiaoping, el EPL ha experimentado un profundo proceso de modernización y transformación estructural.
Esta modernización no ha implicado una «desideologización» del ejército, como ocurrió en muchos países socialistas tras la caída de la URSS, sino una adecuación a las nuevas condiciones estratégicas de China.
El EPL ha pasado de ser una fuerza masiva, con énfasis en la guerra terrestre de masas, a una fuerza tecnológicamente avanzada, capaz de actuar en escenarios multidimensionales (tierra, mar, aire, ciberespacio y espacio exterior).
Esta modernización es coherente con la defensa de la soberanía nacional y la multipolaridad.
En un mundo en el que parecen avanzar los intentos de expansionismo de la OTAN y el intervencionismo militar de Estados Unidos, China necesita un EPL fuerte y moderno para garantizar su independencia y para defender un orden internacional basado en la cooperación y el respeto mutuo entre naciones, según los principios de la coexistencia pacífica que China defiende desde los años 50 del siglo XX.
A diferencia del modelo capitalista, donde el gasto militar muchas veces se traduce en parasitismo económico, en China el EPL ha contribuido activamente al desarrollo económico del país.
Desde la gestión de desastres naturales, ya citada, hasta la construcción de obras civiles y la participación en el desarrollo de tecnologías duales (militar-civil), el EPL ha demostrado ser un actor clave en la planificación económica socialista.
Esto es una muestra de cómo el socialismo puede superar la separación antagónica entre lo civil y lo militar que caracteriza al capitalismo. La lógica socialista del EPL está orientada al servicio del interés colectivo y no a la acumulación de capital o al dominio geopolítico.
Esta orientación humanista y popular de las fuerzas armadas es un ejemplo para otros países en la búsqueda de un modelo soberano y socialista de desarrollo destacando el internacionalismo militar y misiones de paz.

