La parálisis estival no es solo una cuestión de licencias acumuladas o turnos rotativos. Es una cultura arraigada que naturaliza que casi nada relevante ocurra hasta marzo.
La cultura del apuro atraviesa todo: trabajos inestables, políticas públicas que piensan solo en el próximo ciclo electoral, una educación que muchas veces prioriza aprobar antes que aprender, y redes sociales que convierten el reconocimiento en un clic efímero.
Montevideo puede seguir siendo una referencia progresista si se anima a dar un salto democrático cualitativo.
El argumento norteamericano insiste en que su rol es “contener” riesgos regionales: narcotráfico, terrorismo, inestabilidad institucional.
Los choferes de ambulancias de las emergencias médicas en Uruguay han alzado la voz en un reclamo que no puede ser ignorado: la falta de educación vial y la desconsideración de los conductores al no ceder el paso a las unidades de
Se repiten advertencias sobre “amenazas ideológicas”, se magnifica el conflicto cultural y se promete orden, mientras se evita un debate profundo sobre empleo, política fiscal, educación o desarrollo productivo.
América Latina continúa exportando materias primas y comprando productos industrializados.
La promesa de progresividad —que pague más quien más tiene— queda, entonces, incompleta.
Que el anuncio no haya sido parte de una conferencia planificada sino de un intercambio informal expuso, una vez más, la fragilidad de los circuitos de comunicación interna: quién habla, cuándo habla y con qué respaldo técnico. Lo que debió ser una
