Si algo llama la atención a los comensales no habituados a la comida sueca son los colores.
Refleja la diversidad de sabores y técnicas de cocina que se encuentran en ese país.
No solo se reflejan en los platos, sino también en las festividades y celebraciones locales.
El alma viajera de los platos y dulces portugueses aúna lo mejor de la dieta mediterránea.
Uno de los platos más emblemáticos es la arepa,
La gastronomía del vecino país es un festín de sabores, colores y tradiciones que refleja la rica diversidad cultural del país.
Una receta de un delicioso plato.
Entre los numerosos platos el Al Harees se erige como uno de los más emblemáticos.
