En noviembre Shenzhen acogerá el APEC 2026, un foro regional que reúne a 21 economías miembros para promover la cooperación económica, el comercio y la prosperidad compartida en toda la región de Asia-Pacífico. Por tercera ocasión el evento llega a China esta vez bajo el lema «Construyendo una comunidad de Asia-Pacífico para prosperar juntos».
El comercio exterior de Shenzhen alcanzó un récord en el primer semestre de 2026, con un aumento del 33% respecto al mismo período del año anterior, según informó CGTN en español. En el puerto de Yantian, ubicado en la ciudad de Shenzhen, los gigantescos buques portacontenedores llegan y parten las 24 horas del día.
Desde los numerosos centros manufactureros de China hasta los mercados de todo el mundo, el puerto ofrece una vista del creciente comercio del país con la región Asia-Pacífico. Como una de las terminales de contenedores más grandes del mundo, Yantian gestiona alrededor de 100 rutas internacionales cada semana, 53 de las cuales conectan con las economías del APEC.
«De enero a mayo, el comercio entre la parte continental de China y otras economías del APEC a través del puerto de Yantian alcanzó casi 59 mil millones de dólares estadounidenses, la mitad del comercio exterior total del puerto. Esto pone de relieve el papel de Yantian como puerta de entrada clave que conecta la Gran Área de la Bahía Guangdong-Hong Kong-Macao con las economías del APEC», destacó Pang Ning, gerente general del Departamento Comercial de Terminales Internacionales de Contenedores de Yantian.

El puerto es el centro neurálgico y la industria manufacturera es la base. A solo unas pocas docenas de kilómetros de distancia, en el distrito de Bao’an, se encuentra una empresa de materiales para semiconductores que lleva 37 años en funcionamiento y cuenta con clientes en todas las economías del APEC, entre ellas Filipinas, Tailandia y Malasia. «Antes de trasladar nuestra fábrica a Bao’an, no figurábamos entre las seis primeras empresas del mundo.
Desde entonces, hemos seguido subiendo puestos. Desde el talento hasta la eficiencia, nos hemos beneficiado de la decisión de establecer nuestro negocio aquí», señaló Lei Guohui, director de Recursos Humanos y Administración de Advanced Assembly Materials International.
Shenzhen no solo es una puerta de entrada para que las empresas chinas accedan a los mercados extranjeros, sino que también es un destino importante para la inversión extranjera. En el primer semestre de 2026, la inversión extranjera realmente utilizada en la ciudad creció más del 50% en comparación con el mismo período del año anterior. Las economías del APEC, como una de las principales fuentes de inversión, representaron más del 90%.
A tres meses de la reunión, Shenzhen se prepara para poner de relieve esa conexión. «Como residente de Shenzhen, me siento honrado de que la ciudad sea sede de la Reunión de Líderes Económicos del APEC. Esperamos que nuestra empresa pueda contribuir y demostrar al mundo que Shenzhen es el hogar de muchas empresas con visión global», afirmó Lei Guohui.
Metrópoli global
En 1979, Shenzhen era una pequeña ciudad fronteriza de unos 30.000 habitantes que servía como punto de control aduanero para entrar en China continental desde Hong Kong. Ese año, fue declarada zona económica especial: una de las varias ciudades costeras de China que se abrieron a la inversión extranjera, la tecnología y la experiencia gerencial.
Esto mediante el establecimiento de empresas de propiedad extranjera, empresas conjuntas y otras entidades comerciales sin la aprobación previa del gobierno central. La incipiente ciudad también recibió importantes préstamos de bancos chinos, que se utilizaron para construir nuevas carreteras, viviendas, escuelas e infraestructuras de agua, electricidad y comunicaciones para su creciente población.
A partir de 1980, la ciudad experimentó un crecimiento vertiginoso, gracias a la enorme inversión de capital nacional y extranjero. Los salarios y el nivel de vida en la zona económica especial eran significativamente superiores al promedio de China, y un gran número de trabajadores y profesionales acudieron a ella para trabajar en fábricas de electrónica, productos farmacéuticos, químicos, textiles, materiales de construcción y alimentos procesados. Este crecimiento extraordinario en la zona económica especial también impulsó la producción avícola, ganadera y hortícola en la zona agrícola circundante.
El rápido crecimiento de la región se conoció en China como la «velocidad de Shenzhen», y el éxito del proyecto impulsó al gobierno chino a convertir varias otras ciudades costeras en zonas económicas especiales y a fomentar la modernización en diversos sectores. Shenzhen se convirtió en una zona experimental para la reforma y liberalización económica china. Medidas como el restablecimiento de los mercados bursátiles se iniciaron en Shenzhen y posteriormente se adoptaron en otras partes de China para facilitar la transición a las nuevas políticas.

Infraestructura y conectividad de clase mundial
Las vías férreas desde Shenzhen se extienden hacia el noroeste hasta Guangzhou, hacia el norte hasta Pekín y hacia el este hasta la provincia de Fujian. Las autopistas también conectan la ciudad con Guangzhou, así como con otras ciudades costeras de la provincia. En las afueras de la ciudad se han construido un importante aeropuerto internacional y grandes terminales de contenedores portuarios.
Shenzhen también ha fundado sus propias universidades y centros de enseñanza superior, incluida la Universidad de Shenzhen, fundada en 1983. Además, algunas de las principales instituciones chinas de educación superior, como la Universidad de Pekín y la Universidad de Tsinghua, han establecido campus filiales en la ciudad. Shenzhen también alberga el Centro Financiero Ping An, de 115 pisos, uno de los edificios más altos del mundo. La población de la ciudad ha crecido de manera exponencial: en 2002 se estimaba en 1.120.394 habitantes, mientras que la aglomeración urbana alcanzaba los 7.581.000 en 2007.
Hong Kong se desarrolló inicialmente sobre la base de su excelente puerto natural y el lucrativo comercio con China. Fue la expansión de su territorio, sin embargo, la que proporcionó mano de obra y otros recursos necesarios para un crecimiento comercial sostenido que llevó a convertirse en uno de los principales centros comerciales y financieros del mundo.
La comunidad sigue siendo limitada en espacio y recursos naturales, y enfrenta problemas persistentes de hacinamiento, fluctuaciones comerciales y agitación social y política. Sin embargo, Hong Kong ha surgido fuerte y próspero, aunque con un papel cambiado, como centro de intermediación, manufactura y finanzas, y como un agente vital en el comercio y la modernización de China.

