El conflicto laboral en la Terminal Cuenca del Plata (TCP) volvió a escalar este miércoles con una nueva paralización de actividades dispuesta por el sindicato TCP-Nelsury. La medida comenzó a las 19.30 horas y estaba prevista hasta las 7 de este jueves, aunque el gremio advirtió que los horarios de detención podrían modificarse o extenderse.
La decisión sindical se produjo en medio de la negociación del nuevo convenio colectivo de los trabajadores de la terminal, un proceso que permanece abierto desde el vencimiento del acuerdo anterior, el pasado 31 de mayo.
TCP informó a los usuarios que había recibido la comunicación del sindicato sobre el paro y advirtió que la medida afectaría la operativa de la terminal durante la noche. La empresa señaló además que el gremio dejó abierta la posibilidad de extender o modificar los horarios de paralización, por lo que se comprometió a comunicar cualquier novedad que pudiera afectar las operaciones o la atención de camiones.
La nueva medida vuelve a poner en primer plano un conflicto que en los últimos meses ya provocó distintas interrupciones de la actividad portuaria y que ha requerido la participación del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social en reuniones bipartitas y tripartitas.
En su comunicación a los usuarios, la empresa sostuvo que desde el vencimiento del convenio colectivo se desarrollaron “numerosas reuniones” con participación de representantes del Ministerio de Trabajo, procurando alcanzar un nuevo acuerdo con los trabajadores.
TCP afirmó que recientemente presentó una propuesta de convenio que había sido valorada por la Asamblea de trabajadores y que, posteriormente, el sindicato incorporó siete puntos adicionales a la negociación. Según la empresa, ante esos planteos incorporó nuevas mejoras en tres de esos siete puntos y dejó formulada su propuesta “en términos definitivos”. La compañía aseguró que mantiene su disposición a explicar y aclarar todos los aspectos del planteo con el objetivo de facilitar la concreción de un acuerdo. Sin embargo, frente a la decisión sindical de retomar las medidas, TCP rechazó las acusaciones de falta de buena fe o de negativa a negociar. La empresa sostuvo que esas afirmaciones “no se corresponden con el desarrollo efectivo del proceso ni con las sucesivas propuestas presentadas” durante la negociación. El planteo de la terminal apunta así a marcar que la negociación no se encuentra paralizada por una negativa empresarial a formular propuestas, sino que existen diferencias pendientes respecto a los términos del convenio que impiden alcanzar un acuerdo definitivo.
La organización sindical comunicó a sus trabajadores que la decisión de retomar el conflicto responde precisamente a lo que considera una falta de voluntad de la empresa para continuar avanzando en la negociación.
La nueva paralización se suma a una serie de medidas sindicales que han afectado la operativa de TCP durante el proceso de negociación colectiva. Por ese motivo, la continuidad del conflicto genera preocupación entre los distintos actores vinculados a la actividad portuaria, especialmente cuando las medidas pueden extenderse o modificarse en función de las decisiones de la organización sindical.
Contactados por Diario La R, representantes oficiales manifestaron que ante esta situación la posición del Miniterio de Trabajo no ha variado y se mantiene favorable a “una salida negociada”.

