La diva argentina Susana Giménez que se ha instalado a vivir en Uruguay decidió volver al teatro y lo hará en Punta del Este. En lo que es una alianza con el productor argentino Gustavo Yankelevich, Enjoy Punta del Este informó que juntos preparan el lanzamiento de la obra “Piel de Judas”, que estrenará el 15 de julio con Susana Giménez como protagonista.
“Piel de Judas” es una ingeniosa comedia escrita por los famosos autores franceses Pierre Barillet y Jean-Pierre Grédy, que fue llevada a los escenarios por primera vez en el Teatro de La Madeleine en Paris.
El personaje central de Marion Bruker (Susana Giménez) es una mujer incisiva, rápida, mordaz, franca, directa, sabia e ingenua, uno de los personajes más plenos de una de las más grandes comedias de la historia del teatro francés. En este papel, Bruker debe apelar al ingenio y el sentido del humor para enfrentarse a la infidelidad.
El resto del elenco se completará con destacadas figuras del teatro, como Antonio Grimau, Julieta Nair Calvo, David Masajnik y los uruguayos Patricia Álvarez y Sebastián Slepovich. Según anunció Yankelevich, se realizarán funciones los viernes y sábados en el escenario principal de Enjoy y las entradas podrán ser adquiridas en suticket.com a partir de hoy desde U$S 60.
Pero en medio de este futuro estreno una pelea mediática comenzo entre Susana Giménez y Jorge Rial, quién la había cuestionado por esta obra y por vivir en Uruguay. Mientras que la actrzi argentina dijo que le iniciará un juicio para «dejarlo en la calle por mala persona”, Rial dijo que la diva «es uruguaya y lo dice con absoluta tranquilidad y alegría porque es una manera de evadir impuestos también. No quiere pagar el impuesto a la riqueza que pagaron otros que no tienen ni el 10 % de lo que tiene ella». Y agrego: «Hay un concepto de que los que van a vivir a Punta del Este, en su mayoría millonarios, son muy ratas porque no pagan una entrada. Ellos creen que por ser millonarios lo demás les tiene que venir de arriba. A los que van a hacer temporada en Uruguay no les va bien, más allá de que es un país de adopción».

