La tos es un acto reflejo del organismo que tiene como objetivo despejar las vías respiratorias de cualquier irritante o sustancia extraña. Es un mecanismo de defensa que funciona para mantener nuestro sistema respiratorio limpio y saludable. Sin embargo, cuando la tos se vuelve persistente y dura por más de ocho semanas, puede estar indicando una afección más grave conocida como tos crónica persistente.
Esta afección se define como aquella que dura más de ocho semanas en adultos y cuatro en niños. Este tipo de tos no es un síntoma común de resfriado o gripe, sino que está relacionada con una afección subyacente. Puede ser un signo de enfermedades más graves como el asma, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), reflujo gastroesofágico (ERGE) o incluso cáncer de pulmón.
La tos crónica es una entidad difícil de manejar y por ello se recomienda acudir a la consulta de un neumólogo o un especialista de esta rama, ya que son muchas las patologías que pueden producir esta entidad. Se estima que este tipo de tos afecta al 5,5% de la población mundial.
Por otra parte, para diagnosticarla, el primer paso es identificar los síntomas. Algunos de los síntomas más comunes son tos frecuente, sibilancias, opresión en el pecho, dificultad para respirar, fatiga y ansiedad. Si experimentas estos síntomas durante más de ocho semanas, es importante buscar atención médica para determinar la causa exacta de tu tos.
Uno de los principales desafíos en el diagnóstico de la tos crónica persistente es que sus síntomas pueden ser similares a los de otras afecciones respiratorias. Además, los pacientes a menudo no acuden al médico hasta después de haber estado tosiendo durante un periodo prolongado de tiempo, lo que puede dificultar su evaluación. Por esta razón, es importante llevar un registro de la tos, incluyendo su duración, frecuencia y cualquier otro síntoma asociado.
Tu médico puede recomendarte algunas pruebas para ayudar en el diagnóstico, como una radiografía de tórax, una prueba de función pulmonar, una endoscopia digestiva alta o una tomografía computarizada (TAC). Estas pruebas pueden ayudar a descartar posibles causas de la tos crónica persistente y determinar un plan de tratamiento adecuado.
Así mismo, en ciertos pacientes, a pesar de recibir un tratamiento adecuado y un control efectivo de la patología subyacente, la tos persiste; a esto se le conoce como tos crónica refractaria. Por regla general, afecta a personas de alrededor de los 50 años que no tienen ninguna causa aparente y que provienen de tratamientos asociados a otras especialidades.
En muchas ocasiones, se suele confundir con migraña, pero sin causas aclaradas, o el que tiene problemas digestivos, colon irritable de causas no conocidas. Dentro de los tratamientos médicos, hay gran variedad para utilizar, pero eso va a depender de las causas que ocasionen la tos. Así mismo, hay algunos cambios en el estilo de vida que pueden ayudar a controlar la tos crónica.
Por ejemplo, si eres fumador, es importante dejar de fumar lo antes posible. También es importante evitar el humo de segunda mano y mantenerse alejado de otros irritantes como la contaminación del aire y el polen.

