El policial latinoamericano ha ganado fuerza en los últimos años, consolidándose como un espacio literario donde el suspenso se entrecruza con la crítica social y el retrato de nuestras ciudades. Uruguay y la región han aportado autores y obras que nada tienen que envidiar a los grandes clásicos del género. Aquí, tres recomendaciones imprescindibles para quienes quieran leer policial con sello propio:
- Quién mató a Rosendo – Rodolfo Walsh (Argentina)
Un referente del periodismo narrativo y del policial político. Publicada en 1969, esta obra de no ficción reconstruye el asesinato del dirigente sindical Rosendo García en Avellaneda. Con un estilo minucioso y atrapante, Walsh desentraña las redes de poder, corrupción y violencia que marcaron una época. Una lectura que demuestra que el crimen real puede ser tan inquietante como la ficción.
- Cava dos fosas – Hugo Burel (Uruguay)
El reconocido escritor uruguayo incursiona en la novela policial con esta historia que explora la venganza y la obsesión. Ambientada en Montevideo, la trama se sumerge en las oscuridades de la psicología humana y muestra cómo la violencia puede enredar a sus protagonistas en una espiral sin salida. Un policial con identidad local y ritmo envolvente.
- La Aguja en el Pajar – Ernesto Mallo (Argentina)
Primera entrega de la saga protagonizada por el comisario Lascano, ambientada en la dictadura argentina. Mallo combina la intriga policial con una profunda reflexión sobre el poder, el miedo y la supervivencia en un contexto marcado por la represión. Una obra que abre la puerta a un policial profundamente enraizado en la historia latinoamericana reciente.
Estos tres títulos muestran la riqueza y diversidad del género en el Río de la Plata: desde el compromiso político de Walsh, pasando por la atmósfera urbana de Burel, hasta la dureza histórica de Mallo. Una invitación a leer policiales que, además de entretener, dialogan con nuestra realidad.

