Cuando faltaban pocos minutos para que expirara el ultimátum final del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de acabar con “una civilización entera” en Irán; Washington y Teherán alcanzaron un acuerdo que incluye un alto el fuego de dos semanas y la posible reapertura del estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial.
El mandatario estadounidense anunció el acuerdo a través de una publicación en su red social Truth Social, en la que informó que aceptó “suspender los bombardeos y ataques contra Irán por un periodo de dos semanas”. Minutos después, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, confirmó que su país aceptaría el alto el fuego y reabriría el estrecho “si se detienen los ataques”.
El pacto, aún “frágil”, condiciona el cese definitivo de las hostilidades a garantías sobre el tránsito marítimo y concesiones en materia nuclear. El acuerdo abre la puerta a una posible desescalada en uno de los focos más críticos del escenario internacional. Las negociaciones, mediadas por Pakistán, representan el primer acercamiento formal tras semanas de amenazas, bombardeos y ultimátums cruzados.
En ese marco, ambas partes se preparan para enviar sus delegaciones a Islamabad, donde comenzará una nueva instancia de diálogo este viernes. Desde Teherán celebraron la medida como una “victoria”, aunque advirtieron que mantendrán las “manos en el gatillo” ante cualquier posible escalada.
Por su parte, Trump logró una salida, al menos momentánea, de un conflicto que se extendía más de lo previsto, en un contexto marcado por el aumento del precio de los combustibles en Estados Unidos y una caída en su popularidad de cara a las elecciones legislativas de noviembre.
Reapertura del estrecho de Ormuz
El alto el fuego entró en vigor tras la confirmación iraní de que permitirá el tránsito marítimo por el estrecho durante al menos dos semanas, bajo supervisión militar propia.
La medida busca garantizar la seguridad de la navegación y enviar una señal de compromiso en plena negociación, aunque Teherán condicionó su continuidad al fin de los ataques por parte del gobierno estadounidense.
En paralelo, las conversaciones incluyen un plan más amplio de diez puntos que aborda uno de los temas más sensibles: el programa nuclear iraní. Irán busca mantener su capacidad de enriquecimiento de uranio, al tiempo que exige el levantamiento de sanciones económicas que han golpeado con fuerza su economía.

Ataque de Israel al Líbano
Mientras tanto, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) anunciaron que completaron el mayor ataque coordinado en el Líbano desde el comienzo de la guerra, con “más de 100 centros de mando y bases militares del grupo extremista Hezbollah, respaldado por Irán”.
Este contexto compromete el acuerdo inicial, ya que Irán podría preparar una respuesta inmediata y además amenazar con cerrar el estrecho de Ormuz, un eje clave en la negociación para el cese al fuego con Estados Unidos.


Esta brillante carrera presidencial que lleva a cabo esta persona: ¿ no podrá ser disuadido de ella por algún método realmente compulsivo y eficaz?