Un Gran Premio de infarto en Países Bajos

Piastri se consolida.

Oscar Piastri de McLaren, se llevó el día sábado por una escasa diferencia con su compañero de equipo, Lando Norris, la primera posición de largada.

Los dos contendientes por el título volvían del receso con solo nueve puntos de diferencia. Ahora esa distancia aumentó mucho… Piastri ha ganado, hizo la vuelta rápida, lideró todas las vueltas, logrando un hito siempre muy buscado en el deporte.

Este dominio del australiano no hizo que la carrera fuera aburrida. Al salir primero en un circuito tan demandante como el de Países Bajos ya pensaba en su victoria. Así fue. Solo un milagro de Lando o una estrategia impensada podía revertir esto. Lo impensado sucedió, de forma terrible, hace tiempo, mucho tiempo que un motor Mercedes no dejaba de funcionar de un momento para otro y precisamente cuando Lando se le venía encima a su compañero.

A veces los fierros deciden un aciago destino o las coronas de laurel. Pero no solo Norris estuvo al costado de la pista en el valle de las lágrimas, Leclerc, de Ferrari, devastado luego de su incidente con el joven de Mercedes, Antonelli, miraba sentado desde el pasto cómo el segundo coche rojo estaba fuera de carrera. Hamilton ya había vuelto a pensar y salir de pista, dañando el vehículo y abandonando varias vueltas antes.

Desastre total para un desdibujado Ferrari que sufre doble DNF. Verstappen logró un segundo lugar en casa con un Red Bull que sólo él puede llevar a la cima. Yuki por lo menos terminó en los puntos. El actual campeón ganó al principio de la carrera una posición, pero fue simplemente algo efectista, sabía que Norris iba a recuperarla.  Carlos Sainz, ahora en Willams, sigue sufriendo, no encuentra el auto, no tiene suerte, hay un incidente y él es penalizado. Por la radio gritaba su inocencia, aunque así no lo vieron los comisarios.

Tenemos entonces un circuito estrecho que se va de la competencia, una pista que, si la analizamos, da más emociones que muchas otras. Dos ferraris afuera, un McLaren que justo ahí pierde la unidad de potencia, y un muchacho joven que llega al tercer puesto. Su primer podio, alguien que ya rompió a lo Norris su primer trofeo de cerámica. Hadjar, del equipo secundario de Red Bull.

No me agrada que equipos grandes tengan equipos menores y creo que no debería permitirse, lo irónico es que el francés-argelino, considerado como del montón por varios y el que escribe comenzó a verlo como una potencial figura futura hace tiempo, logra mejores resultados que muchos. Racing Bulls se quedó con un tercer puesto, el último del podio, y la escudería secundaria, estalló en vítores, pues se los ve muchas veces más como un equipo consolidado que el de la casa matriz. Ironías de la vida.

La lluvia apenas cayó y fue un invitado que en realidad nunca concretó su estar a largo plazo. ¿El campeonato de pilotos está decido? No. Pues las carreras solo terminan cuando baja la bandera. Faltan pocas fechas, solo una cosa es segura, tendremos emociones para rato. Y si alguien les dice que nadie con un Ferrari puede estar deprimido, pregúntenlen a los pobres Hamilton y Leclerc.

Comparte esta nota:

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

Últimos artículos de Tribuna