El egreso de bachillerato en la Universidad del Trabajo del Uruguay (UTU) alcanzó en 2025 su máximo histórico, aunque el ausentismo continúa como uno de los principales desafíos del sistema educativo técnico-profesional. Así lo indican los datos del Monitor Educativo de UTU, presentados por la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP).
Según el informe, el 62,9% de los estudiantes de bachillerato egresó durante el año pasado, lo que representa un incremento de 4,5 puntos porcentuales respecto a la medición anterior. La mejora estuvo impulsada principalmente por los bachilleratos tecnológicos y técnico-profesionales.
En ciclo básico, en cambio, la tasa de egreso descendió un punto porcentual y se ubicó en 62,2%. No obstante, la aprobación de los cursos de ese nivel aumentó 3,7 puntos porcentuales, hasta alcanzar el 81,2%.
En bachillerato, la aprobación fue del 70,1%, con una caída de 0,7 puntos porcentuales respecto al registro previo. El monitor también consignó que la desvinculación en ciclo básico llegó a su nivel más bajo desde 2008, aunque persisten diferencias entre las distintas propuestas educativas, particularmente en la Formación Profesional Básica.
El ausentismo aparece como una de las principales dificultades para sostener las trayectorias educativas. Más de cuatro de cada diez estudiantes de ciclo básico acumulan más de 40 inasistencias durante el año. En primer año de bachillerato, la proporción supera la mitad de los alumnos.
Aunque el informe registra un aumento de estudiantes con asistencia regular a partir de una nueva metodología de medición, las cifras evidencian dificultades para garantizar la continuidad de los cursos.
La matrícula de UTU se mantiene en torno a los 99.000 estudiantes, distribuidos en 307 centros educativos de todo el país.
Para favorecer la permanencia en el sistema, la institución prevé ampliar el servicio de alimentación e implementar experiencias piloto de tiempo extendido

