Cuando hablamos de adicciones y su tratamiento, el momento más frágil no suele ser el inicio, sino la continuidad. Y es justo aquí el momento de quiebre siendo esa interrupción una de las principales causas de fracaso terapéutico en alcoholismo y drogodependencia. El pellet subcutáneo surge para abordar esta problemática. Se trata de un implante compuesto por pequeños comprimidos estériles que se insertan bajo la piel del abdomen mediante un procedimiento ambulatorio con anestesia local.Una vez colocado, libera el fármaco de manera constante durante un período de cuatro a ocho meses, incluso un año (en la minoría de los casos). Clínica Pellet llega reporta un 97,11 % de no reincidencia a seis meses, según el análisis de un total de 5.244 pacientes tratados en Chile.
En entrevista para Diario la R, el doctor Matías Ibáñez, médico cirujano, especialista en adicciones y director médico de Clínica Pellet Uruguay, explica que el pellet elimina uno de los principales puntos de fuga del tratamiento que es la suspensión de la medicación. «Eso nos permite proteger el período más vulnerable de la recuperación». El tratamiento incluye manejo de abstinencia, apoyo terapéutico y monitoreo continuo del desarrollo físico y mental del paciente. La clínica reporta que cerca del 70 % de sus pacientes ha logrado recuperarse. También aclara que el pellet está indicado para personas que han intentado dejar el consumo sin éxito y que requieren un abordaje integral. El equipo multidisciplinario se compone con psicólogos, psiquiatras, médicos especialistas en adicciones y cirujanos.

La tecnología detrás del implante
El pellet funciona como un reservorio subcutáneo, cada implante contiene veinte pellets de 50 miligramos, totalizando 1.000 miligramos de principio activo, que puede ser disulfiram o naltrexona según el caso clínico. Al respecto el Dr. Ibañez subraya que el dispositivo actúa bloqueando los receptores asociados al circuito de recompensa, reduciendo de manera sostenida el deseo de consumo durante el período de efecto. En casos de alcoholismo se utiliza disulfiram, sustancia que bloquea la enzima que metaboliza el alcohol y genera una reacción física inmediata si el paciente consume. Sin embargo, para adicciones a cocaína, pasta base, metanfetamina u opioides se emplea naltrexona, antagonista que reduce el deseo compulsivo.
El doctor Ibáñez detalla que el disulfiram es un medicamento desarrollado en la década del ochenta que tradicionalmente se administraba por vía oral. «El problema es que los pacientes adictos, cuando se dan cuenta de que dejan de tomar el fármaco de un día para otro, vuelven a consumir y se provoca una autolesión», explica. Con el implante, el paciente no tiene que recordar tomar la medicación porque ya la tiene incorporada. Respecto a la naltrexona, el especialista señala que el fármaco bloquea los canales dopaminérgicos a nivel cerebral. «La dopamina se eleva en gran medida cuando se consumen drogas duras, y ese subidón es lo que genera la adicción. Con el pellet, el deseo de consumo se reduce casi al cien por ciento», afirma.

El especialista enfatiza que los efectos secundarios varían según el fármaco. En el caso del disulfiram, si el paciente consume alcohol, se produce una intoxicación aguda que puede ir de leve a severa, generando una reacción físicamente intolerable. Para la naltrexona, los primeros días pueden presentarse síntomas como inquietud o sudoración debido al ajuste del sistema adrenérgico, efecto que desaparece tras aproximadamente 48 horas. Durante años, el imaginario social ha asociado el alcoholismo con personas que consumen todos los días o cuya vida ya está visiblemente deteriorada. Sin embargo, en la práctica clínica existe un perfil mucho más frecuente y difícil de detectar. Con esto hace referencia al llamado bebedor de fin de semana, una forma de consumo que puede instalarse durante años bajo una apariencia de normalidad.
El doctor Ibáñez describe este fenómeno como un consumo sectorizado pero altamente destructivo. «Son personas que durante la semana estudian, trabajan y cumplen con sus responsabilidades, pero que pierden el control cuando llega el tiempo libre, consumiendo grandes cantidades de alcohol en pocas horas. Esto trae consecuencias como conflictos familiares, accidentes o problemas legales», añade.
Junto a esto manifestó que el contexto cultural influye, pues en Uruguay, como en gran parte de América Latina, el alcohol sigue estando profundamente asociado a la idea de diversión y socialización, lo que muchas veces normaliza el consumo excesivo en espacios sociales. En ese escenario, reducir o abandonar el consumo puede implicar presión social o incomodidad inicial, dificultando que muchas personas reconozcan a tiempo cuándo el hábito comienza a transformarse en un problema.

Un modelo integral y respaldo científico
Clínica Pellet desarrolló en Chile su propio implante de naltrexona tras un proceso de investigación y desarrollo, ampliando así las alternativas farmacológicas disponibles y consolidando un modelo integral que combina implante, psicoterapia y seguimiento médico. La institución inicia ahora su operación en Uruguay, trasladando ese conocimiento acumulado al contexto local. La evidencia interna respalda este enfoque, pues un estudio retrospectivo que incluyó 5.244 pacientes tratados entre enero de 2022 y junio de 2024 mostró que sólo el 2,89 por ciento presentó recaídas antes de los seis meses, lo que equivale a un 97,11 por ciento de no reincidencia en ese período. Los resultados fueron publicados en la Revista Científica Salud Mental y presentados en el Addiction World Conference en 2024.
El análisis también evidenció que más del 80 por ciento de quienes recayeron no contaba con acompañamiento psicológico activo, reforzando que el pellet no sustituye la terapia ni el compromiso personal, sino que los potencia dentro de un enfoque integral. Es en este caso que el doctor Ibáñez explica que el tratamiento se sostiene en cuatro pilares fundamentales, psicoterapia, apoyo familiar, actividad física y tratamiento farmacológico, con el objetivo de abordar no solo el consumo, sino también las causas emocionales y conductuales que lo sostienen.
Clínica Pellet Uruguay
La elección de Uruguay como primera sede fuera de Chile responde a la cercanía cultural y sanitaria entre ambos países, la estructura del sistema de salud local y la identificación de una demanda concreta de tratamientos médicos efectivos y sostenidos. La apertura se proyecta una vez completados todos los procesos regulatorios y clínicos necesarios, priorizando un inicio responsable y alineado con los estándares médicos vigentes. El doctor destaca que la clínica tiene una visión de ayuda social. Si bien existen costos asociados al procedimiento quirúrgico y al fármaco, el tratamiento completo tiene un costo accesible. «Lo que nosotros queremos con esto, más en Uruguay donde sabemos la dificultad que hay para poder tratar este tipo de cosas, es que sea asequible para todos», afirma.
Junto esto enfatiza que las tasas de consumo de cocaína, alcohol, suicidio y depresión en Uruguay son las más altas de Latinoamérica a nivel proporcional. Esto hace que el pellet sea una muy buena herramienta, porque es probable que si ayudamos a gran parte de la población, como lo hacemos en Chile, se pueda mejorar». El abordaje terapéutico comienza con una evaluación médica que incluye exámenes de laboratorio para medir función renal, función hepática y posibles trastornos de coagulación. Los pacientes alcohólicos pueden presentar daño hepático, por lo que se establece un límite de daño a partir del cual no se puede realizar el implante. El especialista concluye que la adicción es un problema de salud tratable. «Parte de nuestro trabajo es contribuir a cambiar la forma en que se conversa sobre ella, reducir el estigma y promover la consulta precoz», afirma.


Una gran iniciativa con una gran tarea por delante, el público debe agradecer este servicio y el gobierno demuestra su apoyo junto al festejo ampliamente difundido en la primera página de este diario, bajo el destacado titular …0% de arancel en el whisky…!
Tal vez a algunos les haga falta algún implante de naltrexona en el cerebro ya que la desaparición de este arancel en vez de favorecer la disminución del 2,89% de las recaídas en el vicio, pues creemos que tiende a aumentarlo.
Cuando el dueño del rancho en incendio tira querosén en el fondo en vez de ayudar a los bomberos en el frente habría que analizar la lógica de la situación y a quién en verdad beneficia. Los verdaderos avances son avances sólo cuando los caballos libremente tiran del carro en la misma dirección, no cuando algún burro entorpece la partida.
Buen negocio para la clínica Pellet, sus clientes sin duda irán en aumento.
A mi me causó la misma impresión. Se sigue sin reconocer el problema del consumo excesivo de alcohol y luego el alcoholismo con todas sus consecuencias, en particular cuando empieza de adolescentes. Detrás del mismo comienzan otras adicciones.
En Alemania se utilíza la Metadona como sustituto de los opiáceos Se administra a largo plazo y los adictos son inyectados de por vida La experiencia es positiva
Se descarta que solo con psicoterapia se logre una rehabilitación El gran problema del adicto en situación de calle obliga al gobierno a encarar medidas de este tipo
Sería bueno que se difunda la política que sigue el Mides con respecto a los adictos en situación de calle que es la mayoría Uno sospecha que ninguna