Los especialistas documentan que las personas con depresión han tenido una recuperación satisfactoria al incluir animales en sus terapias o en su rutina diaria. Las mascotas ayudan a controlar emociones, reducen el estrés y mejoran las habilidades sociales, actuando como un complemento en el tratamiento de salud mental. Se ha observado que las personas que han sufrido o sufren depresión por pérdida de sus seres queridos, entre otros motivos, han tenido una recuperación satisfactoria con la inclusión de mascotas en sus terapias o en sus rutinas diarias”. Las mascotas ayudan a controlar las emociones de las personas que se encuentran deprimidas.
Este apoyo psicológico se refleja también en la recuperación anímica y física de niños con enfermedades crónicas y otras dolencias. Para estos casos, aclaró, es importante la anuencia del médico tratante. Existe una terapia asistida con animales en la cual las mascotas intervienen bajo la supervisión de un médico especialista que evalúa los avances del paciente. En estas, la intervención de la mascota proporciona estímulos afectivos, beneficios educativos y recreativos para mejorar la calidad de vida del paciente, aunque no son registradas ni evaluadas por un médico especialista.

La terapia con mascotas, también conocida como terapia asistida con animales (TAA), desempeña un papel transformador en el tratamiento de la salud mental. Las investigaciones destacan los beneficios emocionales y cognitivos de interactuar con animales de terapia, lo que ayuda a los pacientes a mejorar su bienestar mental a través de interacciones estructuradas y afectuosas.
Las mascotas contribuyen significativamente a la salud mental al brindar apoyo emocional y fortalecer las relaciones sociales. Los perros de terapia, por ejemplo, se utilizan en diversos entornos terapéuticos para ayudar a establecer una buena relación entre pacientes y terapeutas, aumentar la autoestima y fomentar una comunicación abierta.
Los estudios han demostrado que la interacción con mascotas puede reducir los síntomas asociados con la ansiedad, la depresión y el TDAH. Además, estas interacciones positivas fomentan la resiliencia y promueven la actividad física. Los perros de terapia pueden calmar a niños hiperactivos y facilitar la comunicación espontánea en sesiones de terapia, lo que los hace especialmente beneficiosos para niños con autismo. La presencia de animales de terapia puede reducir los niveles de hormonas del estrés, como el cortisol, y aumentar las hormonas que mejoran el estado de ánimo, como la oxitocina y la serotonina.
Los animales de terapia actúan como compañeros imparciales que facilitan la expresión de sentimientos. Ayudan a las personas con problemas de salud mental a sentirse más seguras y cómodas en terapia, lo que a menudo se traduce en mejores resultados. También desempeñan un papel fundamental en la mejora de las habilidades sociales y en la facilitación de las relaciones interpersonales.
Las principales variantes incluyen la terapia equina, especialmente beneficiosa para niños con ansiedad, ya que trabajar con caballos fomenta conexiones emocionales y mejora las habilidades para afrontar problemas. La terapia canina utiliza perros para ayudar a niños y adolescentes a enfrentar traumas, ansiedad o TDAH mediante interacciones de apoyo.
Los tipos de animales empleados varían según las necesidades, los perros son conocidos por su compañía y su capacidad para reducir el estrés; los gatos proporcionan consuelo y apoyo emocional en interacciones más suaves; los caballos ayudan a mejorar la confianza y disminuir la ansiedad; conejos y cobayas se utilizan frecuentemente en programas para niños, promoviendo interacciones apacibles que fomentan un comportamiento positivo. Y las aves se emplean por su capacidad para fomentar la atención plena y la participación en las sesiones de terapia.

