El Antel Summit 2026 convocó a los actores clave del ecosistema digital uruguayo. Y uno de los espacios de mayor interés fue el dedicado a la ciberseguridad. En este aspecto, Tilsor S.A, una de las empresas de tecnología con mayor trayectoria en el país, presentó sus soluciones y compartió un diagnóstico donde los incidentes de seguridad informática están creciendo a un ritmo acelerado y los ataques de criticidad alta y muy alta se han duplicado en apenas un año.
Rodrigo Martínez, gerente del equipo de ciberseguridad de Tilsor, dialogó con Diario La R y citó estadísticas del Centro Nacional de Respuesta a Incidentes de Seguridad Informática de Uruguay. «En el primer semestre de este año ya se hicieron casi la misma cantidad de incidentes que hubo en todo el año 2025», afirmó. Junto a esto añadió que «en 2025, menos del 0,5 % de los incidentes eran de criticidad alta y muy alta. Hoy estamos hablando de que el 1 % de esos incidentes, de los 37.000 registrados, son de criticidad alta y muy alta».
Ese incremento, explicó, viene muy de la mano con las nuevas tecnologías. Los atacantes están usando la inteligencia artificial para encontrar nuevos vectores de ataque, nuevas vulnerabilidades o explotar las existentes de forma mucho más rápida. “Eso hace que a las organizaciones, públicas y privadas, les cueste muchísimo mantener el ritmo de los controles de seguridad que se necesitan».

Tilsor: más de 35 años de historia
Tilsor es una empresa de capitales uruguayos fundada en 1990. Nació ligada al desarrollo de sistemas de información y a la integración de tecnologías de grandes marcas. Pero hace unos 15 años, la compañía dio un giro estratégico. «Nos enfocamos en lo que tiene que ver con la ciberseguridad y la consultoría en ciberseguridad», explicó Martínez.
Tilsor ya tenía una cartera de clientes que incluía a los principales organismos del sector público nacional -administración central, departamental, empresas públicas y banca oficial- así como a importantes empresas privadas. Esa base de confianza les permitió posicionarse como un referente en la protección de datos y activos críticos.
En 2012, la empresa montó el primer centro de respuestas a incidentes privado del país. «Somos socios FERS como respuesta a incidentes y hemos trabajado en incidentes de criticidad alta y muy alta con públicos y privados del Uruguay», señaló Martínez.
Martínez explicó que la empresa ofrece un conjunto integral de servicios que abarca todos los aspectos de la seguridad informática. «Partimos del entendimiento preciso de las necesidades de cada organización para brindar un apoyo a medida», dijo. Eso incluye detección y respuesta gestionada, respuesta a incidentes, inteligencia de amenazas, gestión de vulnerabilidad y exposición, consultoría, arquitectura de seguridad, estrategia de seguridad, CISO virtual, gobernanza y compliance, y evaluación de riesgos.
También realizan pruebas de penetración, evaluaciones en la nube, seguridad de aplicaciones y red teaming. «Pero últimamente estamos muy enfocados en el tema de sensibilización», agregó Martínez. «Entendemos que los empleados de una organización siguen siendo uno de los puntos más débiles, y donde es más difícil poner controles por ello tenemos todo una línea en lo que respecta a la concientización y centros de operaciones de seguridad».

El CSIRT Tilsor
Uno de los activos más valiosos de la empresa es su CSIRT, el equipo de respuesta a incidentes. «La respuesta a incidentes es una habilidad especializada que requiere conocimiento de los ataques y de los atacantes, saber cómo contenerlos y recuperarlos, estar familiarizado con los planes y procesos de recuperación y tener una amplia práctica», explicó Martínez.
El CSIRT de Tilsor, que funciona desde 2012, ha intervenido en incidentes de alta criticidad en organismos públicos y empresas privadas. Su experiencia acumulada, sumada a las alianzas con fabricantes internacionales, les permite ofrecer un servicio que combina tecnología, conocimiento local y capacidad de reacción inmediata.
Tilsor no solo integra tecnología de terceros. También desarrolla soluciones propias que se han convertido en herramientas clave para el sector público y privado. Uno de sus productos más relevantes es ASF Factura Electrónica, una plataforma que permite implementar un sistema de facturación electrónica completo, respetando el marco legal vigente .
Sobre esa base, Tilsor diseñó e implementó el SIRFE, el Sistema Informático de Recepción de Factura Electrónica de toda la administración central del Estado uruguayo. SIRFE, administrado por la Contaduría General de la Nación, digitaliza la facturación y centraliza la gestión, permitiendo a los proveedores del Estado emitir y recibir CFE con validez fiscal. El sistema facilita el seguimiento y la visualización de documentos entre diferentes áreas, agilizando los procesos de control y comunicación.
En el ámbito previsional, Tilsor desarrolló PensiónUy, la solución que da soporte a la operativa de administración de los fondos de pensión de todas las AFAP del Uruguay. La empresa provee la solución completa en modalidad outsourcing, a cargo de toda la gestión tecnológica: centro de cómputos, operación, soporte técnico, actualizaciones y adaptaciones a nuevos requerimientos y regulaciones.
Desafíos para el futuro
La actividad de investigación y desarrollo de Tilsor se concentra en cuatro áreas principales, que abordan desafíos esenciales en ciberseguridad e inteligencia artificial. Uno de ellos es el aprendizaje automático para el aseguramiento de aplicaciones web, aplicando técnicas que mejoren la identificación, clasificación y contención de ataques.
También trabajan en la incorporación de criptografía post-cuántica en EasyCert, su solución de certificación digital, para proteger las comunicaciones contra los riesgos asociados a la computación cuántica. Y desarrollan un modelo de aprendizaje inteligente (SLM) para facturación electrónica, con el objetivo de agilizar procesos, reducir cargas administrativas y mejorar la transparencia financiera.
Martínez subrayó que Tilsor es una de las pocas empresas de capitales uruguayos que quedan en el sector tecnológico. “Es muy importante que la comunidad siga creciendo y cada vez estamos en más desventaja entorno a esa diferencia entre los atacantes y su capacidad versus la capacidad que tenemos nosotros de defendernos”.
La ciberseguridad no es un gasto, es una inversión necesaria. «Las organizaciones no pueden mantener el ritmo de los controles que se necesitan», advirtió. «Los atacantes están usando inteligencia artificial para ser más rápidos y más efectivos. Nosotros tenemos que hacer lo mismo, pero del lado de la defensa». La seguridad no es un producto que se compra y se instala, sino un proceso continuo que requiere actualización constante, capacitación y conciencia. “Todos somos parte de la cadena de seguridad».

