Madring, en España. Un circuito a estrenar con una vuelta con parabólica, o sea, que se levanta del suelo a una pendiente del 24 %. Nos referimos a 13,5 a 14 grados. Algo que a muchos les puede traer recuerdos de la era dorada del automovilismo. Ya sabíamos que esto venía con quejas de las prácticas. Verstappen decía que le gustaría tomar La Monumental a pleno, pero se quedan sin batería los coches. Ya hemos debatido que este nuevo reglamento fue a las apuradas y de paso queriendo cortar la racha de McLaren. Aunque estos últimos se lo hicieron difícil a Mercedes.
En la calificación parecía que todo estaba más que dado para que las flechas plateadas lograran la pole. Norris no entraba en la ecuación, a pesar de ser ya ganador este año. De pronto se sacó una vuelta perfecta que lo colocó en la primera plaza. Y seamos sinceros. Hasta Kimi lo dijo, él merecía haber ganado. Las cosas no se dieron así. En este deporte no se merece nada. Hay que lograrlo.
La largada fue muy buena. Norris fue atacado por varios flancos y se mantuvo perfecto. Nadie pudo arrebatarle la posición. Todo parecía ir viento en popa. Si la carrera hubiera sido normal, hubiéramos tenido casi con certeza a la papaya ganadora. Entonces Hamilton comenzó con problemas de frenos y debió abandonar, provocando un coche de seguridad virtual que no favoreció a todos. Norris justo pasó delante de boxes cuando este comenzó y no pudo entrar. Lo hizo cuando ya no tenía sentido. Justo al terminar. El VSC no duró una vuelta y ya se ha comentado que se debe regular una duración mínima. Algo que sería lógico. Una vuelta. Bueno, aquí eso anda escaso y seguimos con otra normativa sin mucho sentido.
Cuando Lando entró a boxes sucedió otra debacle. Siete segundos para una parada. Carrera arruinada y, con mucho esfuerzo, un tercer lugar. Max logró la segunda plaza y Antonelli da un paso gigante para encaminarse a su título de pilotos. Y si lo gana, es justo. Se nota que se adaptó con talento a las normativas y su compañero, Russell, no. Eso lleva a los resultados actuales, pues George sigue siendo muy talentoso.
Leclerc, de Ferrari, quedó cuarto y sigo diciendo que la permanencia de la escudería en el segundo puesto de Constructores es inestable.
Un gran papel hizo el piloto argentino, el nene volvió a sumar puntos con Alpine y logró una séptima posición. Muy buena largada y gran performance.
Algo que fue bastante patético fue ver a los dos pilotos españoles tocarse entre ellos. El Williams de Sainz parecía un auto poseído y cometió errores desde el comienzo. Alonso estaba embravecido y se lo remarcó por la radio. Dos grandes talentos del deporte sumidos en el fondo de la tabla. Es de remarcar que al inicio de la carrera Verstappen y Hamilton se cruzaron en pelea. Por una de esas maniobras quedó adelante Max y tuvo que devolver la posición al británico. Parecía que iba a terminar más perjudicado. Igual tuvo el podio con el desplome de Ferrari. ¿Qué pasa con estos dos pilotos? ¿La gloria les seguirá siendo esquiva por más tiempo? ¿Ya tenemos a un campeón declarado? Muchos ya lo dicen. Difícil que no lo sea, aunque no pongo las manos en el fuego.
¿Me gustaba más el viejo sistema de puntos? Sí, ahí soy más purista. Estos siete puntos son demasiados diferencias. Antes el podio estaba más igualado. Creo que el punto justo estaba en 10, 8, 6, que tuvimos entre 2003 y 2009.
Nos leemos en la próxima columna.

