//

Orsi se reunió con el fundador de Praxis, la comunidad que busca construir una ciudad en +Colonia: ¿quién es Dryden Brown?

La comunidad digital anunció su instalación en +Colonia con una inversión proyectada de US$ 1.000 millones. El antecedente de Próspera en Honduras, un proyecto distinto que terminó enfrentado al Estado, obliga a discutir desde el comienzo quién financia, quién decide y bajo qué reglas se construirá.

Orsi y Brown

El presidente mantuvo un encuentro con Dryden Brown, CEO de la comunidad tecnológica Praxis, que busca concretar una inversión de US$ 1.000 millones en Colonia para construir «la primer nación digital» e impulsar el desarrollo de la inteligencia artificial en el país

Praxis desembarca en Colonia,las preguntas que una inversión millonaria no puede esquivar

Praxis eligió Uruguay para instalar su primera comunidad física. El anuncio, vinculado al desarrollo inmobiliario +Colonia, llegó acompañado de una cifra capaz de dominar cualquier titular: una inversión proyectada de US$ 1.000 millones. Pero una proyección no es dinero desembolsado, una comunidad digital no es todavía una ciudad construida y el entusiasmo de los promotores no sustituye la información que necesita el público.

La propuesta merece atención por su escala y por las ideas que la rodean. Praxis reúne a personas interesadas en tecnología, inteligencia artificial y nuevas formas de organización comunitaria. Quiere trasladar parte de esa red a un espacio concreto en Colonia. La pregunta para Uruguay es sencilla: ¿qué se acordó efectivamente, qué falta firmar y qué obligaciones asumirá cada parte?

Hay un antecedente financiero que exige precisión. En 2024 se informó que Praxis contaba con compromisos de financiación por US$ 525 millones. De ese monto, US$ 500 millones correspondían a una facilidad asociada a GEM Digital, cuyo acceso dependía de etapas futuras, incluida la emisión y cotización de tokens vinculados al desarrollo previsto entonces. Ese anuncio no acredita que los fondos hayan sido entregados ni establece, por sí solo, cómo se financiará la iniciativa uruguaya. Praxis debe aclarar si aquel mecanismo sigue vigente y si tendrá alguna relación con +Colonia.

También circula una comparación con Honduras que requiere rigor. En la isla de Roatán se desarrolló Próspera, una ciudad privada amparada originalmente en el régimen hondureño de Zonas de Empleo y Desarrollo Económico. Próspera no es Praxis. Atribuirle a la comunidad que llega a Colonia un supuesto «fracaso en Honduras» confunde dos organizaciones distintas y debilita una crítica que puede formularse con hechos.

El caso hondureño sí ofrece una advertencia. El marco jurídico de las ZEDE quedó sometido a una fuerte controversia y las empresas vinculadas a Próspera llevaron su disputa con Honduras a un arbitraje internacional. El expediente registrado ante el CIADI en 2023 continuaba en trámite en septiembre de 2026. La experiencia muestra hasta dónde puede llegar el conflicto cuando un proyecto privado plantea formas especiales de administración y su relación con el Estado se vuelve objeto de disputa. No autoriza a afirmar que en Uruguay ocurrirá lo mismo; obliga a preguntar qué alcance tendrá aquí el emprendimiento.

Por eso, Praxis y +Colonia deberían hacer públicos los datos esenciales del acuerdo: la identidad de las sociedades participantes, la superficie involucrada, el calendario de compra de tierras y obras, el capital efectivamente disponible y el origen de los fondos previstos para cada etapa. También corresponde explicar si los integrantes de la comunidad tendrán reglas de gobierno propias o si se trata exclusivamente de un desarrollo residencial y empresarial sometido a las normas comunes de Uruguay.

No se trata de condenar una inversión antes de que comience ni de concederle un cheque en blanco porque llega envuelta en inteligencia artificial y cifras millonarias. Colonia necesita inversiones; Uruguay necesita saber exactamente qué se está prometiendo en su nombre. La transparencia debe empezar antes de la primera obra, no cuando aparezca el primer conflicto.

Comparte esta nota:

13 Comentarios

  1. BUENO COMO YA SE ACLARO Y EXPLICA EN ESTE ARTÍCULO, UNA INVERCION MILLONARIA QUE SERÍA FANTÁSTICA PARA URUGUAY Y CUALQUIER PAÍS POR PARTE DE EMPRESARIOS, EMPRESAS O COORPORACIONES PRIVADAS… SIEMPRE DEBE DESGLOZARSE CON MUCHA ATENCIÓN Y METICULOSIDAD! PORQUE ADEMÁS, HABLAMOS DE «UNA CIUDAD O COMUNIDAD PRIVADA» QUE DEBE SI O SI, REGIRSE POR LAS LEYES DEL PAÍS Y NO, POR «LEYES PROPIAS Y/O COORPORATIVAS FORANEAS ANARQUICAS, AL ESTADO URUGUAYO!! TODO ESO, EL GOBIERNO PARTICULARMENTE CON SUS EXPERTOS Y TODOS REPRESENTANTES POLÍTICOS DE LA OPOSICIÓN, DEBERIAN SER INVITADOS A EVALUAR TAMBIEN, ESTA INICIATIVA PRIVADA..Y CONOCER QUE BENEFICIOS ECONÓMICOS, FINANCIEROS, TECNOLÓGICOS, LABORALES ETC TENDRÁ PARA URUGUAY TAMAÑO PROYECTO Y TAMBIÉN LO QUE PUEDA SER NEGATIVO! EL PROYECTO PARECE SER SIMILAR AL QUE EXISTE EN EEUU..! UNA CIUDAD DE PROFESIONALES, EMPRESAS DE PROYECTOS Y DESARROLLOS TECNOLÓGICOS!

    • Se permitió la instalación porque dieron marcha atrás con eso de regirse por reglas propias que en Uruguay la constitución lo prohíbe.

      Crear un criptoestado soberano con leyes propias es jurídicamente imposible en Uruguay, ya que la Constitución establece un Estado unitario donde el monopolio de la legislación y la fuerza es exclusivamente nacional. Ninguna comunidad digital o privada puede crear un sistema legal paralelo, tribunales propios o normas que contradigan la Constitución. Banco Central del Uruguay para los activos virtuales. Los proyectos se limitan a comprar propiedad privada o instalarse en regímenes existentes (como zonas francas), pero siempre bajo la órbita de las leyes uruguayas.

      Cualquier expectativa de soberanía absoluta, leyes paralelas o exención total del control estatal es jurídicamente imposible en Uruguay. Los propios fundadores debieron moderar el discurso radical original de las «naciones digitales» para poder instalarse en el país:

      Sumisión total a la ley uruguaya:
      Tanto Praxis como los desarrolladores de +Colonia han aclarado explícitamente a las autoridades que todas sus iniciativas operarán bajo la Constitución, las leyes y el sistema democrático uruguayo. El presidente de la República, Yamandú Orsi, coordina reuniones institucionales con los inversores bajo esta premisa.

      Sin soberanía política propia:
      Praxis en Colonia funcionará como un enclave residencial y corporativo privado avanzado.

      Mecanismos internos permitidos:
      Lo que sí tendrá es «gobernanza comunitaria blanda». Podrán usar herramientas digitales para proponer proyectos vecinales, coordinar fondos privados, gestionar becas o regular estéticas arquitectónicas de su barrio. Sin embargo, si un residente comete un delito o hay una disputa financiera mayor, intervendrán la Policía de Colonia y los fiscales uruguayos.

      Beneficios impositivos tradicionales:
      Su viabilidad económica no vendrá de «inventar un país libre de impuestos», sino de apoyarse en las reglas de juego existentes en Uruguay, como el régimen legal de Zonas Francas o los beneficios fiscales a la exportación de software y atracción de talento extranjero.

  2. Bueno si espero que las autoridades del gobierno analicen bien y que no sea una de esas nuevas estafas aparada en la revolucion digital, que no vaya a ser otro estafa como conexión ganadera y tantas otras, cuando la limosna es grande hasta el santo desconfía

  3. Este individuo Dryden Brown tiene un pasado que no es precisamente «trigo limpio», basta poner su nombre en los search engines y ahí se ve una trayectoria llena de situaciones donde quiere aparecer como figura central de algo que no existe, sólo con el fin de figurar, como fiestas con artistas, notoriamente una en Cannes en la cual gastó millones, etc.

    Viendo declaraciones de gentes que trabajaron para «Praxis» y su antecesora Bluebooks Cities, fundada en 2019, hay una coincidencia en conecciones con idearios totalitarios que se ve reflejada en detalles como libros que recomienda leer a sus empleados, y sus discriminatorias actitudes cuando cree que la gente de raza negra no es «tan inteligente» como los demás.

    El dinero que dice que va a invertir aparece conectado y proviniendo de Peter Thiel, renombrado billonario y cofundador de PayPal, un ultraderechista que sostiene organizaciones y podcasts con «anti-woke» propaganda, etc, lo cual no es en sí ni pecado ni delito, pero sí lo son sus planes manifiestos de crear «entidades autónomas» dentro de los países con el fin de influir y hasta controlar en el destino de los mismos.

    En su historia figuran intentos de «emprendimientos de ciudades digitales» en varios lugares del planeta, incluyendo hace unos 3 años a Marruecos, Groenlandia e Italia.

    Esta información de primera mano, como hemos dicho antes y de donde la hemos extractado, está disponible al público en sitios de internet que aparecen cuando se pone su nombre en el web search engine que uno usa.

    Entre sus ideas de estas «criptocities» figuran estructuras «administrativas» que aparentemente pretenden de alguna manera lucen como «crear un miniestado dentro de un Estado», lo cual es sin duda y como lo destacan otros comentaristas aquí, totalmente fuera de la ley y la Constitución.

    Dice que uno debe refrenarse y no dar consejos.
    Sin embargo, y apelando a las excepciones que confirman la regla, pues aquí me permito dar un par de ellos:

    1. Investigar a fondo este individuo y todas sus historias pasadas, qué prometió, qué hizo y dónde están los resultados.

    2. Si dice que va a invertir mil millones, pues requisito previo será que los deposite en una cuenta del Banco República, y que le vayan permitiendo sacar fondos «contra presentación de boletas de gasto» o pago directo a proveedores y empleados.

    Si en varios países sus proyectos «no se dieron» pues aquí, lamentablemente para nosotros, los charrúas se extinguieron, así que con espejitos y vidrios de colores pueden ya irse a navegar a otras costas.
    —
    De acuerdo a su ideario, que se refleja en su biografía, este cuentero que emblasona la novelería de todo lo «digital» como pretexto para sus innovadores y deslumbrantes «emprendimientos» podría sí encontrar un campo fértil en la vecina orilla, donde seguramente podría con facilidad enrolar a su presidente en el proyecto.

    Estos son sólo algunos detalles que hay en el internet y de público dominio y creemos que el gobierno DEBE INVESTIGAR A FONDO con sus técnicos y profesionales más avanzados y no exponer al primer mandatario a situaciones que ya huelen a fraude desde el principio.

  4. Agrego, ya con alarma, que el New York Times publica en su edición del 22 de este mes, hace apenas 4 días, que esta Praxis «»ya está construyendo un apartamento en Colonia» y muestra una foto de un edificio de unos 12 pisos en construcción.
    Cabe preguntarse si m ese emprendimiento es aislado en sí mismo como inversión inmobiliaria no asociada o si FORMA PARTE del proyecto en discusión y planteado a las autoridades.
    Porque si «se está considerando y discutiendo» pues en verdad no debe empezar ejecución de parte alguna ANTES de lograr formalmente cualquier acuerdo.
    Tal vez uno es un pesimista, pero luego de varios «accidentes financieros» envolviendo actores extranjeros, esto no hace sino encender una luz roja en el camino.

  5. Una tecnoutopía vinculada a Peter Thiel pretende instalarse en Uruguay.
    Last updated Sep 25, 2026

    Nicolás Centurión
    Praxis Nation, “la ciudad eterna” de Dryden Brown. Utópicos aceleracionistas escapando de Silicon Valley y las regulaciones recalan en el Cono Sur.

    Brown pasó los últimos seis años buscando un territorio donde transformar una comunidad creada en internet en una ciudad real. Lo intentó en el Mediterráneo, exploró Groenlandia y presentó un proyecto industrial junto a una base de la Fuerza Espacial de Estados Unidos. Ninguno se concretó.

    Praxis Nation: así es la nación nativa de Internet que intenta comprar …
    Una nación que nace en línea, une a las personas a través de una cultura compartida y utiliza la IA para facilitar la acción colectiva y crear una nueva ciudad en el mundo físico.
    Ahora eligió Uruguay. Su organización, Praxis, acordó instalar en +Colonia su primera comunidad física permanente y proyecta movilizar una inversión que sus promotores estiman en más de US$ 1.000 millones.

    CLAE

  6. ¿Por qué no lo dejaron en Italia, en Marruecos, en Groenlandia y lo corrieron de New Hampshire en su propio país…?

    Que ponga los mil millones en el Banco República y después hablamos de todos sus planes.

    Nada de «autodeterminaciones jurídicas» y todas esas cosas qué quiere hacer, con 500 millones del fondo de Peter Thiel (¡qué nene!) y el resto proveniente de «tokens de cryptocurrency a venderse a inversores»… pero ¿qué cuento es este? Hay que ver que este es un lobo feroz buscando a Caperucita, pero aquí no está, cruce el charco m’hijo que sus ideas coinciden con las del pibe motosierra, en Uruguay «ni ahí», ya somos grandes y no creemos en los cuentos del tío, y menos si vienen del tío Sam, y menos todavía si ya lo corrieron de todos lados.

    Que siga con sus «ciudades digitales» en donde deben estar, en la pantalla de su laptop.

    A ver si los botijas veloces a cargo de las finanzas del país no terminan con otro «cardamazo» teniendo que gastarse luego una tela importante en abogados…

    NO HAY QUE DEJARSE DESLUMBRAR POR LOS «MILLONES VERBALES» DE ESTOS CURRADORES PROFESIONALES.

    Lo dicho, PRIMERO que deposite su inversión aquí en nuestro Banco, y DESPUÉS a ver de qué se trata.

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

Últimos artículos de Departamentales