La embajadora de Uruguay en Panamá, Carolina Villarrubia, aseguró que hasta el momento no existen registros de compatriotas residentes en ese país que hayan sufrido daños físicos o materiales a raíz del terremoto ocurrido el viernes 9 de octubre. La diplomática también informó que más de 60 uruguayos que transitaban por el aeropuerto internacional de Tocumen experimentaron demoras en sus conexiones aéreas, pero lograron retomar sus viajes hacia Uruguay durante la tarde del sábado.
En una conversación virtual con un grupo de periodistas uruguayos, entre ellos Diario La R, Villarrubia realizó una puesta al día sobre las consecuencias del sismo, la situación de los ciudadanos uruguayos y las medidas de asistencia desplegadas por la Cancillería. La embajadora transmitió tranquilidad respecto de la situación de los compatriotas, aunque advirtió que las réplicas y los protocolos de seguridad aeroportuaria todavía pueden provocar demoras, reprogramaciones y cancelaciones de vuelos.
“En este momento, que la embajada tenga conocimiento, no hay uruguayos o uruguayas que hayan sido evacuados ni que estén en una situación que requiera asistencia del Estado uruguayo”, señaló la diplomática al responder sobre la situación de la comunidad residente en Panamá.
Según explicó, la colonia uruguaya en ese país está integrada por entre 800 y 1.000 personas. Se trata, en su mayoría, de residentes que llevan varios años establecidos allí. La representación diplomática se comunicó con integrantes de la comunidad y con referentes locales para conocer su situación, sin recibir reportes de problemas que requirieran asistencia consular.
Villarrubia precisó que tampoco se registraron solicitudes de ayuda por parte de los residentes contactados.
Uno de los principales desafíos para la asistencia consular se presentó en el aeropuerto internacional de Tocumen, uno de los centros de conexión aérea más importantes de la región. Tras el terremoto, las medidas preventivas adoptadas por las autoridades aeroportuarias provocaron la suspensión temporal y la postergación de vuelos, lo que afectó a pasajeros que debían continuar sus viajes hacia Uruguay y otros destinos.
La embajadora indicó que el trabajo coordinado entre la representación diplomática en Panamá y los equipos de la Cancillería en Montevideo permitió identificar a algo más de 60 compatriotas que atravesaban dificultades durante su tránsito por el aeropuerto.
La situación de algunos viajeros se prolongó durante varias horas. Villarrubia mencionó casos de pasajeros que debieron esperar alrededor de 24 horas y otros que permanecieron más de dos horas en una fila para conseguir la reimpresión de sus pasajes.
La diplomática destacó que, pese a esas dificultades, los pasajeros identificados pudieron retomar sus viajes el sábado. Los tres vuelos que conectan habitualmente Panamá con Uruguay habían sufrido suspensiones o postergaciones desde el momento del terremoto, ocurrido el viernes a las 12.56, hora local.
La operativa comenzó a normalizarse durante la tarde del sábado. Según detalló Villarrubia, a partir de las 16 horas salieron los tres vuelos que habitualmente realizan esa conexión. En el primero viajaron 165 adultos y cuatro menores, y esa salida permitió resolver buena parte de las situaciones de demora registradas por la representación uruguaya.
En un segundo vuelo también fueron identificados varios pasajeros que habían mantenido contacto con la Embajada y con los equipos de asistencia consular en Montevideo. La diplomática afirmó que, al momento de la entrevista, no tenían registros de uruguayos que continuaran demorados en Tocumen.
Sin embargo, sí había compatriotas que enfrentaban dificultades en otros puntos de tránsito internacional, entre ellos Santo Domingo, Costa Rica, Curazao y Aruba. Villarrubia recordó que la atención consular tiene límites en relación con las competencias de las autoridades y de las compañías aéreas.
La diplomática recordó, además, que el 12 de octubre estaba previsto un simulacro nacional de prevención de desastres, que debió suspenderse por la emergencia.

