El actor Alexander “Sandy” Morton, conocido por su rostro curtido y su inconfundible acento de Glasgow, falleció a los 81 años. Morton se convirtió en una figura emblemática del teatro independiente escocés y en un rostro familiar de la televisión británica, especialmente por su papel como el leal ghillie (guarda de caza) Golly Mackenzie en la serie Monarch of the Glen.
En 1976 actuó en la primera obra de Billy Connolly, An’ Me Wi’ a Bad Leg Tae, donde protagonizó una anécdota legendaria: se quedó dormido en escena, lo que generó una improvisación caótica y risas del público. Regresó a Escocia en la década de 1970, en pleno auge del teatro escocés, y trabajó con la compañía 7:84. En 1988 interpretó al gangster “Razor King” Johnnie Stark en No Mean City. En 1990 cofundó la compañía Raindog junto a Robert Carlyle, con el objetivo de crear oportunidades para nuevos talentos y producciones independientes.
En televisión, Morton encarnó a villanos y personajes duros con gran credibilidad. Fue el malvado Andy Semple en Take the High Road, apareció en Taggart, River City y otras series. Su rol más querido por el público fue el de Golly Mackenzie en Monarch of the Glen (2000-2005), donde apareció en los 64 episodios de la serie, convirtiéndose en el único actor que participó en toda la producción.

