La Agencia Espacial Tripulada de China (CMSA) ejecutó con éxito el lanzamiento de la misión histórica Shenzhou-23 desde el centro de Jiuquan, ubicado en el desierto de Gobi. El operativo marca un hito sin precedentes para el programa espacial del gigante asiático, ya que por primera vez uno de sus astronautas permanecerá en órbita de forma continua durante un año completo en la estación espacial Tiangong, duplicando el período estándar de seis meses que la institución manejaba en sus misiones anteriores.
La tripulación está comandada por el ingeniero espacial Zhu Yangzhu, acompañado por el expiloto Zhang Zhiyuan y la especialista Li Jiaying, una ingeniera de 43 años que se convierte en la primera astronauta originaria de Hong Kong en viajar al espacio. El objetivo central de la permanencia extendida es analizar el impacto de la exposición prolongada a la radiación cósmica y la pérdida de densidad ósea, datos biomédicos considerados indispensables por los científicos para planificar los futuros viajes tripulados hacia la Luna y Marte antes del año 2030.
Durante su estancia en el complejo orbital, los profesionales realizarán decenas de experimentos científicos en física de fluidos, medicina aeroespacial y ciencia de materiales. El astrofísico Richard de Grijs señaló que este régimen operativo exigirá al máximo los sistemas de reciclaje de aire y agua de la estación, consolidando la competencia técnica del país en su actual carrera tecnológica con el programa estadounidense Artemis. Las autoridades chinas confirmaron que la nave logró ingresar de manera óptima en la órbita prevista para acoplarse.

