El lunes 20 de abril se celebró el Día Internacional del Idioma Chino, una fecha impulsada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para promover el multilingüismo y reconocer la riqueza cultural de una de las lenguas más habladas del mundo.
Más allá de su dimensión global, el idioma también se consolida como una herramienta de conexión entre culturas. Así lo señaló Estrella Pan, quien destacó a Diario La R que el aprendizaje del chino no solo implica adquirir una lengua, sino también fortalecer la identidad, el intercambio cultural y la convivencia entre los pueblos.
Una lengua sin fronteras
El chino mandarín es el idioma con mayor número de hablantes nativos: más de mil millones. A su vez, es un puente cultural que conecta tradiciones de miles de años con el presente. Su sistema de escritura con más de 3.000 años de historia sigue siendo uno de los más antiguos en el mundo, una de las características que lo distingue dentro del mapa lingüístico global.
A diferencia de los alfabetos occidentales, el chino se basa en caracteres que representan ideas, lo que supone un desafío para quienes lo aprenden y refleja otra forma de entender la realidad.
La ONU incorporó en 2010 los días dedicados a sus seis lenguas oficiales —árabe, chino, español, francés, inglés y ruso— con el objetivo de fomentar la diversidad lingüística dentro del organismo y en la comunidad internacional, aunque el chino, ya había sido reconocido como idioma oficial en 1946.
Origen de la fecha
El 20 de abril está vinculado a la festividad tradicional china conocida como Guyu—“Lluvia de Mijo”— que rinde homenaje a Cangjie, una figura legendaria a la cual se le atribuye la invención de los caracteres chinos hace más de 5.000 años.
Según la tradición asiática, la creación de la escritura fue un acontecimiento tan trascendente que incluso los dioses lloraron, dando origen a esta simbólica “lluvia de granos”.
Celebraciones en todo el mundo
A lo largo de la jornada, oficinas de la ONU y organizaciones culturales realizaron actividades para acercar el idioma y la cultura. Exposiciones, talleres, demostraciones artísticas y espectáculos formaron parte de una agenda.
En la sede central de Naciones Unidas, en Nueva York, se organizaron propuestas vinculadas al patrimonio cultural inmaterial, incluyendo exhibiciones de objetos tradicionales, técnicas de impresión con tipos móviles y experiencias interactivas que invitan a conocer más de cerca la historia del idioma.
En nuestro país, la celebración también tuvo su lugar en Espacio Colabora, en Montevideo. La instancia reunió a interesados en la cultura, estudiantes del idioma y público general, en una jornada que buscó combinar intercambio cultural y divulgación.
Una herramienta de futuro
En los últimos años, el interés por aprender chino ha crecido de forma sostenida. Actualmente, más de 190 países y regiones enseñan chino, y al menos 85 lo han incorporado en sus sistemas educativos. La expansión del idioma refleja su valor como herramienta de intercambio cultural y académico.
En diálogo con Diario La R, Estrella Pan (潘德星), egresada de la Universidad de Lenguas Extranjeras de Beijing y con experiencia como traductora para el Ministerio de Relaciones Exteriores de China, destacó el rol del idioma como puente entre sociedades.
“Creo que, para los chinos que viven en el extranjero, fortalecer el aprendizaje de idiomas entre países tiene muchos significados: preservar la identidad cultural, fomentar el intercambio entre naciones y aumentar la cohesión comunitaria”, señaló.
En esa línea, subrayó que la lengua cumple también una función emocional y simbólica: “La lengua es la base del pensamiento y la cultura; cuando estamos en un entorno desconocido, escuchar nuestro propio idioma siempre nos reconforta”.
Para Pan, este proceso no es exclusivo del chino. “No solo para el chino, sino para cada idioma, fortalecer su aprendizaje e intercambio entre países favorece un ambiente de amistad y actúa como un catalizador para la convivencia armoniosa entre los pueblos del mundo”, afirmó.


