En el décimo día de conflicto, la situación humanitaria en Oriente Medio alcanza niveles críticos en cuanto al número de víctimas mortales y fracturas en diferentes sectores estratégicos. Los organismos internacionales reportan un aumento exponencial de víctimas mortales, heridos y desplazados. Mientras que el bloqueo del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz desestabiliza los mercados energéticos y de fertilizantes a nivel mundial.
Unicef precisó que, de esa cifra, unos 200.000 son niños, quienes se suman a las decenas de miles que ya habían sido desplazadas por conflictos previos. Los informes de la ONU indican que 294 personas fallecieron en territorio libanés durante los primeros ocho días de hostilidades. Por otra parte más de 1000 resultaron heridas. El sábado, un ataque de las fuerzas israelíes en la localidad de Nabi Sheet, en el este del Líbano, dejó un saldo de 41 muertos y decenas de heridos.

Por tercera vez desde el inicio de la guerra, se ha ordenado el desplazamiento de la población en toda la zona al sur del río Litani. Y por segunda ocasión se han emitido advertencias para los suburbios del sur de Beirut, en paralelo a la intensificación de los ataques aéreos en varias provincias. En Israel, las autoridades sanitarias reportan alrededor de 2000 heridos desde el estallido del conflicto el 28 de febrero. Por su parte, fuentes oficiales iraníes elevaron a 1330 la cifra de civiles fallecidos en su territorio debido a los continuos bombardeos israelíes y estadounidenses.
Los ataques también se extendieron a otros estados del Golfo. En Baréin, más de 30 personas resultaron heridas por un ataque con drones iraníes, mientras que Qatar condenó el fallecimiento de dos civiles en Arabia Saudí. Por su parte, la comunidad internacional observa con preocupación las consecuencias del conflicto. Tom Fletcher, máximo responsable de ayuda humanitaria de la ONU, advirtió sobre las repercusiones secundarias en naciones ya vulnerables. Como por ejemplo Afganistán y Pakistán, donde las necesidades humanitarias eran previas al conflicto. Fletcher señaló que la atención internacional se está desviando de crisis prolongadas como las de Sudán, Sudán del Sur y Ucrania, y denunció el continuo desprecio por el derecho internacional.
El estrecho de Ormuz se ha convertido en un punto neurálgico de la crisis. Los ataques a buques en esta vía, por donde transita casi el 20% del petróleo mundial, han paralizado prácticamente el comercio. La Organización Marítima Internacional (OMI) calcula que unos 20.000 marineros permanecen varados en el golfo Pérsico. A esto se suman los ataques con drones en puertos de Omán, que han incrementado los costos del transporte hacia ese país.
El Programa Mundial de Alimentos (PMA) alertó sobre las graves consecuencias para la cadena de suministro global. Dado que una parte significativa de los fertilizantes mundiales transita por el estrecho de Ormuz, cualquier interrupción reduce la disponibilidad del producto. Disminuye el rendimiento de los cultivos y presiona al alza los precios internacionales de los alimentos. La agencia de la ONU subrayó que Líbano e Irán ya enfrentaban altos niveles de inseguridad alimentaria antes de la guerra.
El PMA advirtió que, sin un acceso humanitario constante y fiable, podría verse obligado a reducir las raciones de alimentos al 25% de las necesidades diarias para aproximadamente 1,3 millones de personas. Esto revertiría los frágiles avances logrados tras el reciente alto el fuego. Ante los retrasos en las entregas, la agencia y sus socios han diversificado sus rutas de suministro. Recurriendo a proveedores y corredores a través de Turquía, Egipto, Jordania y Pakistán. También han intensificado el uso de las rutas terrestres entre los Emiratos Árabes Unidos y la costa del Mediterráneo oriental. El centro humanitario del PMA en Dubái continúa operativo pese a las interrupciones en el transporte aéreo y marítimo.


En el entretanto en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas se aprueba la resolución 2817 que condena los ataques de Irán a los Estados del Golfo Pérsico.
Una segunda propuesta de resolución para hacer efectivo el cese de todas las hostilidades en el Medio Oriente fue rechazada por abstenciones y a pesar de que los votos a favor fueron más que los votos en contra, lo cual resulta un poco incomprensible.
La resolución 2817 no menciona los presentes ataques de israel y ee.uu. a Siria, Líbano, Palestina, e Irán, sólo los de Irán al Golfo Pérsico, fue aprobada por mayoría.
La segunda resolución que demandaba el cese al fuego en TODOS los frentes e incluyendo a TODOS los participantes fue rechazada sin mayoría…!
¿Ante qué mecanismo estamos aquí?
¿Cómo pueden calificarse estas actuaciones?
¿Qué conclusiones pueden sacarse?
Estos son hechos y el lector queda libre de sacar sus propias conclusiones…