El ministro de Justicia de la Nación, Mariano Cúneo Libarona, se refirió a la reciente confirmación del tratamiento de la Ley Penal Juvenil en el Congreso y expresó su respaldo a la iniciativa impulsada por el Gobierno nacional, al considerar que se trata de una reforma “urgente y necesaria” frente a los cambios sociales y a la realidad del delito juvenil en la Argentina.
En declaraciones a Radio Rivadavia, el funcionario sostuvo que la gestión del presidente Javier Milei “pisó el acelerador en materia de legislación penal” y remarcó que el debate sobre la edad de imputabilidad no puede seguir postergándose. En ese sentido, recordó que la normativa vigente data de 1980 y establece la imputabilidad a partir de los 16 años, mientras que en 1978 el límite era de 14. “Es una ley absolutamente desactualizada, pensada para una sociedad que ya no existe”, afirmó.
Cúneo Libarona señaló que el contexto social y cultural cambió de manera drástica en las últimas décadas y que, en consecuencia, también lo hizo el perfil de los jóvenes que entran en conflicto con la ley penal. “La realidad es que el joven de 1980 no es el joven del 2026. Hoy es un joven que es producto de la droga, de la violencia, de múltiples factores que antes no estaban presentes con esta intensidad”, expresó.
El ministro hizo hincapié en el aumento de delitos graves cometidos por menores de edad y citó casos recientes que conmocionaron a la opinión pública. “Hay muchísimos crímenes. Hemos tenido hechos tremendos, sangrientos, cometidos por chicos de 14, 15 años, incluso de 13 o 12, que perfectamente comprenden lo que hacen. Ese chico cambió, y el sistema tiene que cambiar con él”, subrayó.
En esa línea, comparó la legislación argentina con la de otros países y afirmó que, a nivel internacional, la edad de imputabilidad suele ser inferior. Mencionó el caso de Inglaterra como ejemplo y aclaró que el enfoque del proyecto no se limita a una respuesta punitiva. “Por supuesto que hay que prevenir, trabajar antes de que el delito ocurra, pero también hay que accionar cuando el delito ya se cometió. El Estado no puede mirar para otro lado”, indicó.
El titular de la cartera de Justicia también relató situaciones que, según dijo, se repiten con frecuencia y evidencian las falencias del sistema actual. “Hemos visto chicos que, con total impunidad y tono desafiante, dicen ‘soy inimputable’ y vuelven a delinquir.
Hay casos en los que salen libres hasta seis veces en un mes. Eso es un mensaje equivocado para la sociedad y para el propio menor”, sostuvo.
Respecto al diseño del nuevo régimen penal juvenil, Cúneo Libarona aclaró que el proyecto no contempla el encarcelamiento automático de todos los menores que entren en conflicto con la ley. “No todos los jóvenes adultos van detenidos. Va a haber un sistema diferenciado, con respuestas acordes a la gravedad del delito y al perfil del joven”, explicó.
En ese marco, enfatizó que las instituciones previstas no serán cárceles comunes ni tendrán el mismo régimen que los establecimientos para adultos. “No van a ser cárceles de mayores ni estarán mezclados con adultos o con mujeres. Serán lugares específicos, con otro abordaje”, aseguró. Asimismo, mencionó que ya existen experiencias similares en el país, como en Ezeiza o Marcos Paz, donde los jóvenes permanecen separados y pueden desarrollarse en un entorno más controlado.
El ministro destacó que uno de los ejes centrales de la reforma será la reeducación y la resocialización. Según detalló, los menores que ingresen al sistema serán sometidos a un tratamiento educativo obligatorio, que incluirá la finalización de estudios, la capacitación en oficios y la práctica de deportes. “La idea es que aprendan un oficio, que tengan una rutina, disciplina y herramientas para cuando salgan”, afirmó.
También sostuvo que estos espacios no implican necesariamente un gasto desmedido para el Estado. “Hay lugares que no salen tanta plata y que funcionan. No se trata de construir grandes cárceles, sino de generar ámbitos adecuados para trabajar con estos chicos”, remarcó.
Finalmente, Cúneo Libarona explicó que el proyecto prevé una clasificación de los menores según su contexto social, su nivel de violencia y el tipo de delito cometido. “Hay que separar, evaluar caso por caso. Necesariamente hay que reeducar y resocializar. No es el castigo por el castigo, es tratar de darle otra oportunidad”, concluyó, al tiempo que reiteró la necesidad de que el Congreso avance con el debate de la ley en el corto plazo.



Vaya referencia etica y moral…..la que puede aportar este personaje…
Más allá de la edad lo que hay que atender es a la peligrosidad La experiencia internacional dice que desgraciadamente hay perfiles como la del delincuente asesino sexual que no tienen rehabilitación No pueden volver a la sociedad porque reinciden
Hay que ajustar la ley a esa realidad porque la sociedad también tiene derechos