David Allan Coe, una de las figuras más polémicas y auténticas del outlaw country, falleció a la edad de 86 años. El cantante y compositor, conocido por su vida turbulenta, sus tatuajes, sus problemas con la ley y sus grandes éxitos en la música country, deja un legado marcado tanto por su talento como por la controversia.
Coe pasó gran parte de su juventud en reformatorios y prisiones. Fue durante sus años en prisión donde comenzó a escribir y tocar música seriamente. Tras su liberación, se mudó a Nashville y se convirtió en uno de los principales exponentes del movimiento outlaw country de los años 70, junto a Willie Nelson, Waylon Jennings y Johnny Cash.
Entre sus canciones más famosas se encuentra “Take This Job and Shove It”, que se convirtió en un himno obrero y alcanzó gran popularidad en 1978. Coe escribió éxitos para otros artistas y grabó decenas de álbumes con un estilo crudo, rebelde y a menudo provocador. Sus presentaciones en vivo eran legendarias por su energía y su actitud sin filtros. A pesar de ello, su influencia en el country y en el rock sureño se mantuvo viva, siendo admirado por generaciones posteriores de músicos que valoran su autenticidad y rebeldía.

