La organización no gubernamental Save the Children ha denunciado la muerte de palestinos a causa del frío y el derrumbe de edificios afectados por la ofensiva militar de Israel contra la Franja de Gaza y ha lamentado que, pese al acuerdo de octubre entre Israel y el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás), sigan vigentes las restricciones israelíes a la entrega de ayuda humanitaria al enclave palestino.
La ONG ha afirmado que los derrumbes y las bajas temperaturas durante este invierno han causado la muerte de varios niños y ha afirmado que las tiendas de campaña usadas por decenas de miles de desplazados por los ataques israelíes no han soportado las lluvias y los fuertes vientos durante las últimas tormendas.
Shuruq, trabajadora de Save the Children en la Franja, ha detallado que «al menos siete niños y niñas y 24 adultos han muerto este invierno por falta de refugio y varias personas, incluidos niños y niñas, han muerto o resultado heridas por la caída de restos de escombros». «Para la mayoría de la gente no hay hogar al que volver. Las endebles tiendas de campaña no bastan para resguardar a las familias del invierno», ha dicho, antes de subrayar que las familias palestinas comunican que las entregas que se han podido llevar a cabo «no son suficientes» y que «no son más que un parche sobre una herida abierta».
«La ropa de invierno escasea y es cara; seguimos viendo niños y niñas con ropa de verano, con temperaturas invernales, lluvia y fuertes vientos. Los colchones empapados de las tiendas inundadas tardan al menos tres días en secarse cuando hace sol, lo que no es frecuente», ha dicho Shuruq. Por ello, la organización no gubernamental ha recalcado que «está comprometida a hacer todo lo humanamente posible para salvar vidas y restablecer los servicios básicos». «Esperamos la misma determinación por parte de los gobiernos y el sector privado que apoyan la recuperación de Gaza», ha apostillado.

