En política, la memoria no es un detalle menor: es un ejercicio de responsabilidad.
Cuando un dirigente señala errores ajenos, cuestiona decisiones administrativas o reclama explicaciones públicas, debería empezar por repasar su propia gestión y la de su entorno.
Por eso sorprende —o quizás no tanto— la llamativa “falta de memoria” de Guido Manini Ríos al referirse al caso Cardama, omitiendo un dato elemental: durante ese período, el subsecretario de Defensa era Rivera Elgue, dirigente de Cabildo Abierto de su propio partido.
La crítica política es legítima. La exigencia de transparencia, también. Pero cuando se ejerce desde la desmemoria selectiva, pierde consistencia. El Ministerio de Defensa no es una estructura abstracta ni un territorio ajeno a responsabilidades compartidas. Las decisiones, los controles y los procesos administrativos son resultado de una cadena jerárquica en la que participan autoridades políticas concretas. Pretender ubicar los hechos en un limbo institucional, como si no hubiera actores identificables, debilita la credibilidad del discurso.
El caso Cardama —que generó cuestionamientos y debates públicos— no ocurrió en el vacío. Se desarrolló en un contexto político determinado, bajo una conducción ministerial específica y con un equipo de gobierno que incluía representantes de Cabildo Abierto en puestos clave. Recordar ese dato no es una operación partidaria; es simplemente situar los hechos en su marco real.
La política uruguaya se ha caracterizado históricamente por una cultura de responsabilidad compartida, donde oficialismo y oposición asumen costos y defienden decisiones. Cuando esa tradición se erosiona y se reemplaza por una narrativa que selecciona recuerdos según conveniencia, el debate público se empobrece. No se trata de distribuir culpas, sino de evitar la tentación de reescribir el pasado reciente.
Más aún, cuando se reclama ética en la gestión pública, el estándar debe ser el mismo para todos. Si hubo errores, deben investigarse y aclararse sin distinción partidaria. Pero si se pretende instalar la idea de que determinadas decisiones fueron ajenas a la fuerza política que integraba el propio ministerio, el argumento pierde fuerza ante la opinión pública.
La coherencia es un activo político. Y la coherencia exige asumir que formar parte de un gobierno implica compartir tanto los logros como las controversias. La memoria selectiva puede rendir en el corto plazo, pero a largo plazo erosiona la confianza ciudadana.
En tiempos donde la sociedad reclama mayor transparencia y menos confrontación retórica, sería saludable que los líderes políticos practiquen un ejercicio básico: recordar el contexto completo de los hechos antes de lanzar críticas. Porque la memoria, en democracia, no es un recurso opcional; es una obligación.


Siguen tirando humo para evitar descubrimientos o preparar la huida?? Es que no tienen otro argumento? O quizá el silencio ante tanta prueba en contra entra en la frase: ‘¿el que calla otorga?
O don Rivera sufrió un ataque de amnesia de lo conversado.
PERDIDA DE MEMORIA ES COMUN ENTRE LOS POLITICOS, POR EJEMPLO LO MISMO LE PASO A TRIBILIN CON SUS PROMESAS DE CAMPAÑA EJEM. «NO VOY PONER IMPUESTOS? O EL 6% + 1 PARA LA EDUCACION, Y LUEGO DIO EL 4,2% O LOS 2.000 POLICIAS QUE EMPEZARIAN EL 1º DE MARZO EN FIN……. ESO SI LE GUSTO LO BIEN QUE HACER VIAJAR MUCHO Y CON PICHIS ACOMPAÑANDOLO… CUANTOS MAS MEJOR. ¿TOTAL JUAN PPUEBLO PAGA?
Ya te olvidaste. El presidente dijo «no poner impuestos a menos que sea necesario». Y de que vamos a vivir sin no hay impuestos?
¿Cuántos están «protegidos» por los fueros?
Porque no nos podemos confiar en que sean tan caballeros de honor como lo fue Manini, cuando dijo que reninciarís a sus fueros. Pero se retractó, «porque su partido lo necesitaba»…
Evidentemente el silencio del ex subsecretario de Defensa obedece a una premisa: de lo que no se tienen pruebas no se debe hablar. Por lo menos en público.
Hay 3 formas de Llevar Adelante UNA GESTION:
1) Bien
2) Mal
3) A LO MILICO
Es tal la implicancia….de los «honorables y sus laderos»……que la semi-plena prueba esta desbordada…..por supuesto tambien los es…..esa implicancia…..en las huestes «acusadoras»……por omision/inaccion….lo que sin duda amerita….una falta a los deberes de estado….
Está bien arreglar el tema Cardama pero se está dejando de lado mantener con vigilancia las costas No es raro?