En la etapa de la adolescencia, los jóvenes en su mayoría, se ven afectados por patrones adoptados dada presiones sociales. Muchos toman decisiones con el objetivo de encajar sin medir consecuencias. Una de estas problemáticas se le atribuye directamente al inicio de relaciones sexuales a edades temparanas. Es aquí donde la familia y las escuelas juegan un rol fundamental en la formación de una educación sexual temprana. La Organización Mundial de la Salud (OMS) define a la sexualidad como “un aspecto central del ser humano, presente a lo largo de toda su vida. Abarca el sexo, las identidades y los papeles de género, el placer, la reproducción y la orientación sexual”
Para la OMS la adolescencia es el período comprendido entre los 10 y los 19 años. Asimismo, está marcada por cambios físicos significativos, cognitivos y psicológicos. En los que se incluye el surgimiento de la madurez sexual y reproductiva. Evidentemente estos cambios influyen en las emociones, los procesos de toma de decisiones y las interacciones sociales de los adolescentes. Por otro lado, durante este período, los adolescentes son más vulnerables a diversos problemas de salud sexual asociados a la falta de información.

Producto a esto quedan expuestos a mayores riesgos de resultados adversos como el embarazo precoz, las infecciones de transmisión sexual y el abandono escolar. Asimismo, dado los riesgos que aumentan cada vez más y el gran número de adolescentes en todo el mundo la OMS insiste en fomentar la educación sexual integral y así apoyar al desarrollo integral de la persona. Los especialistas afirman que la educación sexual equipa a los jóvenes con el conocimiento y las habilidades necesarias para tomar decisiones informadas sobre el sexo y las relaciones a lo largo de sus vidas. Y no solo eso, sino que refuerza el desarrollo de competencias sociales y emocionales. Lo cual permite a los jóvenes construir relaciones saludables. Además de analizar mejor su entorno .
El objetivo principal de la educación sexual integral es proporcionar información sólida y actualizada necesaria para comprender el sistema reproductivo, el género, la sexualidad, las habilidades para la vida y las ITS. La educación integral en sexualidad (EIS) a comunidades y familias en ofrecer información sobre sexualidad juvenil que sea acorde a cada etapa del desarrollo. A través de decisiones informadas, prepara a adolescentes para vivir relaciones íntimas y prácticas sexuales seguras, lo que se traduce en un inicio más tardío de la actividad sexual, menor exposición a riesgos, mayor uso de anticonceptivos y una vida plena, libre y protegida frente a ITS, embarazos no planeados, violencia y desigualdad de género. La educación sexual propone una mirada positiva de la sexualidad, promoviendo principios como respeto, inclusión, no discriminación, igualdad, empatía, responsabilidad y reciprocidad. También fortalece una valoración sana del cuerpo, la pubertad, las relaciones, la sexualidad y la convivencia familiar.
Todas las familias, docentes y comunidades desean que niñas, niños y jóvenes se desarrollen plenamente en lo académico, lo afectivo y lo social. Sin embargo, muchos reciben mensajes contradictorios o imprecisos sobre la pubertad, los afectos, el amor y la sexualidad durante su crecimiento. Se deben tratar temas iniciales, se abordan contenidos básicos como familia, respeto y amabilidad; en cursos superiores se introducen temas como violencia de género, consentimiento, prevención y tratamiento del VIH, y embarazo. También contribuye a prevenir el abuso infantil, y transformar dinámicas que llevan a la maternidad antes de estar preparadas. Investigaciones refieren que la educación sexual mejora el conocimiento y transforma positivamente las actitudes juveniles hacia la salud sexual y reproductiva. Favorece el retraso del inicio sexual, el mayor uso de anticonceptivos, un mejor autoconocimiento corporal.


Que eduquen también para la procreación, qu es el fin original de la sexualidad. El placer y todo lo demás viene como accesorio. La humanidad se está quedando sin niños y, sobre todo, las sociedades se llenan de gente vieja y falta gente joven.