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Desde la etapa de bebés, es fundamental favorecer el vínculo afectivo a través del contacto

Cuando lo esencial es invisible a los ojos

Los problemas de salud mental en los niños incide directamente en el aprendizaje, la convivencia y el rendimiento escolar.

La familia y la escuela juegan un papel fundamental en el desarrollo cognitivo del niño

El apoyo a los más pequeños requiere de una articulación en el apoyo psicosocial que va desde el hogar hasta las escuelas. En la actualidad, cada vez más son los niños y adolescentes que refieren sentir ansiedad, estrés y angustia emocional. Según datos recopilados por la UNESCO, uno de cada siete adolescentes vive con un trastorno de salud mental diagnosticable. Por otro lado, se reporta que muchos más enfrentan graves dificultades a las cuales deben hacerle frente. Lo cual afecta directamente su estabilidad, bienestar y futuro. 

Por otro lado, se debe destacar el papel que tienen las escuelas.  El papel de los docentes es clave en el desarrollo del niño a nivel cognitivo. En estos casos, cuando las escuelas son inclusivas, ayudan a prevenir posibles daños en la salud mental. La Organización Mundial de la Salud  define que la salud mental debe ser un estado de bienestar. Por otro lado, es preciso que las personas se den cuenta de sus capacidades para que logren enfrentar los momentos de estrés de la vida y contribuyan a la mejora de su comunidad.

La salud mental está influida por factores sociales y culturales
La salud mental está influida por factores sociales y culturales

En el ámbito educativo, proteger la salud mental implica garantizar que los estudiantes se sientan seguros, valorados y en comunidad. Fomentar el desarrollo de habilidades emocionales y sociales, identificar signos de dificultad a tiempo. Asimismo, es necesario orientar a quienes precisan atención especializada hacia los servicios pertinentes y velar por el bienestar del personal docente. Un enfoque integral debe ir más allá de la respuesta puntual. Esto funciona integrando estrategias de promoción, prevención, detección temprana y atención, adaptadas al contexto.

Especialistas refieren que existe un gran vínculo entre bienestar psicológico y aprendizaje. Los estudiantes que reciben apoyo emocional participan más, tienen menos probabilidad de abandonar sus estudios, establecen relaciones positivas y logran un desarrollo integral. En este aspecto, la promoción de la salud mental es una misión central de la escuela. Sin embargo, cuando los entornos educativos son estresantes, inseguros o aislados, el bienestar se resiente. Por ejemplo, quienes sufren acoso escolar tienen el doble de probabilidades de sentirse solos, presentar problemas de sueño o experimentar ideas suicidas. 

Cabe destacar que los docentes también enfrentan desafíos como el agotamiento y la falta de apoyo, especialmente en contextos con recursos limitados. Apoyar la salud mental de toda la comunidad educativa no es un complemento, sino una condición esencial para una educación segura y de calidad. La salud mental está influida por factores sociales y culturales. Como el género, la identidad, las capacidades y los antecedentes que condicionan cómo se viven, expresan y abordan los problemas psicológicos en la escuela. Los estereotipos de género, por ejemplo, pueden limitar la expresión emocional de niños y niñas. 

Aunque no son profesionales de la salud mental, los docentes son aliados clave: detectan dificultades, crean climas escolares positivos y pueden derivar a los estudiantes a servicios especializados. Para ello, necesitan formación en sensibilización sobre salud mental, inclusión y protección infantil, así como tiempo y espacios para construir confianza con los alumnos. Los primeros años de vida son un período crucial para sentar las bases del bienestar emocional. Desde la etapa de bebés, es fundamental favorecer el vínculo afectivo a través del contacto, la comunicación y el juego. En niños pequeños, se debe estimular la curiosidad con lectura, exploración y aprendizaje de palabras. 

Es vital evitar cualquier forma de violencia, negligencia o exposición a tensiones graves, ya que estas experiencias pueden ser traumáticas y afectar el desarrollo a largo plazo. Finalmente, las madres, padres y cuidadores también deben priorizar su propio bienestar, construyendo redes de apoyo, pues su salud mental es la base desde la que pueden brindar cuidado a los niños.

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1 Comentario

  1. ASSE tiene falta de psiquiatras en especial en el Interior En ANEP supuestamente hay equipos con psicólogos en algunos centros pero muchas veces son chicos recién recibidos con poca experiencia y no visualizan los riesgos de depresión

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