Sin ese clima, aseguró, “la economía va a mantener estos niveles de tasa o incluso inferiores durante todo 2026”.
En diálogo con Diario la R Argentina , Di Stefano anticipó que esta baja de tasas tendrá un impacto directo en el consumo: “La tasa de la tarjeta va a bajar, la de los créditos personales, prendarios e hipotecarios también. Eso va a reanimar la economía porque la gente va a poder financiarse mejor”.
El economista también proyectó un escenario de calma cambiaria. Afirmó que “el tipo de cambio se va a estabilizar” y que “no habrá riesgo cambiario en 2026”. En ese marco, recomendó a los ahorristas analizar alternativas de inversión: “Aquel que tenga dólares que piense cómo invertirlos para obtener rentabilidad”.
Respecto a las reformas estructurales, destacó la necesidad de avanzar en una modernización laboral, a la que definió como “la más importante” porque permitiría generar empleo y reducir cargas para las empresas. A ello sumó el proceso de privatizaciones —clave para que el Estado acumule reservas— y una “ley de inocencia fiscal” que facilite la declaración de capitales no registrados.

Di Stefano volvió a alentar la inversión en bonos del Estado, como el Bono 2029, subrayando su beneficio impositivo: “Si compran bonos nacionales, están exentos de Bienes Personales y Ganancias. Es un negocio porque la renta del 6,5% en dólares queda limpia de impuestos”.
Finalmente, cuestionó la conducta tradicional de los argentinos frente al dólar. Recordó que quienes compraron divisas en los últimos meses perdieron frente a la inflación: “El dólar no subió y la inflación fue del 240%”. Y cerró con un llamado a mirar hacia adelante: “Los argentinos viven mirando el retrovisor. Hay que mirar por el parabrisas a la Argentina que viene: más libre, con precios flexibles y donde todos tengamos que trabajar más”.

