A pesar de la salida de la Coalición Republicana del gobierno, el bloque de derecha aseguró que continuaría trabajando de forma conjunta, ahora desde la oposición, asumiendo que ese nuevo rol implicaría aciertos y errores. Sin embargo, desde el inicio del nuevo período legislativo comenzaron a evidenciarse fisuras internas. Partidos como Cabildo Abierto (CA), a través de su líder Guido Manini Ríos, empezaron a despegarse del bloque opositor e incluso, en determinados momentos, manifestaron una mayor cercanía con algunas posiciones del Frente Amplio (FA).
Esta dinámica se reflejó rápidamente en el “nuevo” Parlamento uruguayo, que lleva casi un año en funciones. La heterogeneidad de visiones dentro de los esquemas de coalición ha provocado una creciente fragmentación en el Palacio Legislativo. Tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado, las diferencias se hacen evidentes en áreas clave como la economía, los derechos sociales, la política exterior y la seguridad. Aunque en muchos casos los partidos comparten un mismo espacio político, no siempre coinciden en la agenda, lo que genera tensiones internas y dificulta la coordinación parlamentaria.
Un ejemplo concreto se dio en junio de 2025, durante el tratamiento de la Rendición de Cuentas. En esa instancia, la bancada frenteamplista solicitó la votación en bloque de los artículos 3, 4 y 5, vinculados a partidas destinadas a ASSE y al MTOP. Dichos artículos fueron aprobados no solo con los votos del oficialismo, sino también con el respaldo de los dos legisladores de Cabildo Abierto.
Este episodio dejó en evidencia un nuevo escenario: en determinados temas, el FA puede contar con el apoyo de CA, mientras que el Partido Nacional (PN), el Partido Colorado (PC) y el Partido Independiente (PI) quedan dentro de una oposición más debilitada, obligada a negociar apoyos puntuales, incluso con sectores como Identidad Soberana, liderado por Gustavo Salle.
A su vez, se observa un debilitamiento de la disciplina partidaria, con legisladores que priorizan posiciones sectoriales, ideológicas o territoriales por sobre la línea orgánica de sus partidos. Un caso reciente ocurrió en octubre de 2025, durante la discusión en particular del proyecto de Ley de Presupuesto Nacional, cuando se registraron divisiones claras dentro de la bancada del Partido Colorado. Algunos diputados acompañaron la propuesta, mientras que otros votaron en contra, sin que existiera una postura partidaria unificada.

De este modo, miembros de un mismo partido no actuaron como bloque, sino que tomaron decisiones individuales en función de su criterio político o de negociaciones con otros sectores. Esta fragmentación obligó a un proceso de negociación más complejo para alcanzar mayorías y avanzar en el tratamiento del proyecto presupuestal.
En paralelo, la agenda parlamentaria muestra una creciente polarización en temas sensibles. Uno de ellos es la seguridad pública y el sistema penitenciario, donde se enfrentan posturas sobre el endurecimiento de penas, las condiciones carcelarias y el rol de las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad interna. El debate suele dividirse entre discursos que priorizan el “orden” y otros centrados en la defensa de los derechos humanos, con escaso margen para consensos intermedios.
Otro foco de polarización es la política exterior y el posicionamiento internacional del país, particularmente en relación con la situación en Venezuela, los vínculos con Estados Unidos y China, y el rol de Uruguay en los organismos regionales. En estos temas, las discusiones trascienden lo diplomático y adquieren un tono marcadamente ideológico, con posiciones rígidas y bajo nivel de acuerdo entre los partidos.
Otro ejemplo, en la actualidad, Parlamento debate situación en Venezuela: La oposición denunció la “dictadura” de Maduro y apeló por la “libertad” del país caribeño; mientras que el oficialismo apunta contra EE. UU. y su presidente Donald Trump.
En un comunicado, la oposición afirmó que “la caída del dictador Nicolás Maduro, no así la de un régimen que mantiene su ilegitimidad, debería implicar el inicio de un proceso que devuelva a Venezuela una sociedad libre, plural y democrática, un país con plena vigencia del Estado de derecho”. Por otro lado, el Frente Amplio (FA) presentó su declaración en la que confirmaron su “rechazo a la intervención militar”. “Uruguay condena la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela”, mencionan los legisladores frenteamplistas en el documento.
Este escenario obliga al Ejecutivo a construir mayorías caso a caso, incrementa el peso de los acuerdos informales y le otorga mayor protagonismo a legisladores individuales. Al mismo tiempo, reduce la capacidad de los partidos para ordenar el debate interno y proyectar señales claras hacia la ciudadanía, lo que impacta directamente en la gobernabilidad y en la previsibilidad del proceso legislativo.

Lo que evidencia que la división y la dualidad de visiones dentro del Parlamento del Uruguay está muy marcada y difícil de encontrar un punto medio, hasta el punto que se puede especular que este contexto sólo perjudica a las personas. La fragmentación parlamentaria no supone una crisis institucional, pero sí configura un escenario legislativo más complejo, con negociaciones permanentes, alianzas cambiantes y una menor previsibilidad en la aprobación de las leyes.


EN UN SISTEMA DEMOCRÁTICO ES LÓGICO QUE LOS INTERESES POLÍTICOS, IDEOLOGICOS SE RE MARQUEN! CUANDO SE PRODUCEN EN EL GOBIERNO O EN LA OPOSICIÓN, SIEMPRE GOBIERNO Y OPOSICIÓN, SE DEBILITAN! Y NO SE LOGRAN CONCRETAR APROBACION LEYES Y TODO SE ENLENTECE POR LAS LUCHAS DE INTERESES.. Y EN LA OPOSICIÓN PASA IGUAL, LO QUE LAS FRAGMENTACIONES PERJUDICAN MÁS INTERESES DE GOBERNABILIDAD Y LO PAGA «JUAN PUEBLO»! Y LAS FRAGMENTACIONES EN LA OPOSICIÓN… NO ES MÁS QUE «MARCAR LA CANCHA EL QUE MÁS PODER POLÍTICO OBTUVO, Y MENOSPRECIAR A LOS GRUPOS MINORITARIOS! TODO EN POLÍTICA SE MUEVE POR INTERESES! POLÍTICOS, IDEOLOGICOS, ECONÓMICOS Y DE ESTRATEGIA Y PODER! LAMENTABLE! SE OLVIDAN QUE UN PAIS ESTA DETRÁS Y QUE NI EL PAÍS NI EL PUEBLO, PUEDE ESPERAR.. SOLUCIONAR PROBLEMAS! DEL PAÍS Y DE LA GENTE! TODOS TODOS LOS POLÍTICOS, GOBIERNOS Y OPOSICIÓN JAMÁS, JAMÁS DEBEN PRIORIZAR SUS INTERESES, LA DE SUS PARTIDOS POLÍTICOS NI IDEOLOGÍAS, A LOS SAGRADO INTERESES DEL PUEBLO! BASTA DE EGOISMOS, FALTA DE EMPATIA Y SENSIBILIDAD HACIA LA GENTE! BASTA DE SOBERBIA, EGOS, DEMAGOGIA! LOS QUE AYER ERAN GOBIERNO PORQUE YA NO LO SON, CUESTIONA TODO Y METEN PALOS EN LA RUEDA, SOLO POR VENGANZA Y MALA FE! NO PIENSAN EN LA GENTE, SINO EN SUS INTERESES POLÍTICOS PARTIDARIOS! Y LO VEMOS A DIARIO EN SUS DECLARACIONES! UNA VERGÜENZA! SIEMPRE PRIORIZANZO SUS CHACRITAS! NO CAMBIAN NI EVOLUCIONA! A TENER MEMORIA, PUEBLO!