El Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) volvió a fijar una postura clara sobre el futuro sanitario del país, al insistir en la necesidad de avanzar hacia un cambio de estatus en fiebre aftosa, en línea con la tendencia predominante en el continente americano.
A través de una nueva comunicación institucional —difundida y replicada por Valor Agro Paraguay— el organismo reforzó el enfoque técnico y regional del debate, en un contexto donde aún persisten diferencias de criterio dentro del sector ganadero.
En su mensaje, Senacsa subrayó que “la mayoría de los países de las Américas ya no vacunan contra la fiebre aftosa”, destacando que 32 de los 35 países del continente cuentan al menos con una zona reconocida como libre sin vacunación. Este escenario abarca aproximadamente el 85% del rodeo bovino regional, lo que evidencia un cambio estructural en la estrategia sanitaria a nivel internacional.
El planteo no solo aporta contexto, sino que también posiciona a Paraguay en una situación particular, como uno de los países que mantiene una alta presión de vacunación en comparación con varios de sus principales competidores en el mercado global de carne.
Según el organismo sanitario, esta evolución responde a criterios científicos rigurosos y al respaldo de las principales entidades internacionales de sanidad animal, lo que fortalece la línea argumental que Senacsa viene sosteniendo en sus intervenciones recientes.
En ese sentido, la institución insiste en que avanzar hacia un nuevo estatus sanitario no debe interpretarse como una decisión aislada, sino como parte de un proceso regional ya consolidado. La tendencia incluye a amplias zonas de Norteamérica, Centroamérica y Sudamérica.
Entre los ejemplos mencionados, se destacan países como Chile y Perú, que ya no aplican vacunación, así como Brasil y Bolivia —este último desde 2023—, mientras que Ecuador avanza en la misma dirección. A su vez, naciones como Argentina y Colombia cuentan con regiones específicas reconocidas como libres de fiebre aftosa sin vacunación.
Este posicionamiento se enmarca en una estrategia comunicacional más activa por parte de Senacsa, que en las últimas semanas ha reiterado su visión sobre el rumbo sanitario del país. En ese proceso, el organismo ha respondido, de forma implícita, a sectores productivos que plantean dudas sobre la oportunidad o los riesgos de abandonar el esquema actual de vacunación.
En paralelo, continúan desarrollándose mesas de trabajo que reúnen a representantes de toda la cadena cárnica, técnicos y autoridades gubernamentales. El objetivo es evaluar las condiciones necesarias —sanitarias, productivas y comerciales— para una eventual transición hacia un nuevo estatus.
En estos ámbitos de discusión, uno de los principales puntos de tensión radica en el equilibrio entre los beneficios potenciales de acceder a mercados más exigentes —que suelen valorar el estatus libre sin vacunación— y los riesgos sanitarios asociados a modificar el sistema vigente.
Para parte del sector ganadero, el temor a un eventual rebrote de la enfermedad sigue siendo un factor determinante. Sin embargo, desde Senacsa se insiste en que el país cuenta con las condiciones técnicas, los controles y la experiencia necesarios para avanzar de forma segura.
“Paraguay está preparado para dar el siguiente paso hacia un mejor estatus sanitario”, es el mensaje que el organismo ha reiterado, dejando en claro su intención de liderar el proceso con base en evidencia científica y en la evolución del contexto regional.
De este modo, el debate sobre la vacunación contra la fiebre aftosa entra en una etapa más definida. Mientras la autoridad sanitaria busca marcar el rumbo estratégico, el sector productivo continúa participando activamente en las instancias de diálogo, en un escenario donde se cruzan intereses económicos, sanitarios y comerciales que serán clave para el futuro de la ganadería paraguaya.

