El sistema cooperativo como baluarte social en Uruguay

Uruguay ha convertido el cooperativismo de vivienda en una política pública de éxito reconocido internacionalmente.

El modelo de empresa cooperativa representa una herramienta esencial para el desarrollo sostenible.
El modelo de empresa cooperativa representa una herramienta esencial para el desarrollo sostenible.

El modelo de empresa cooperativa representa una herramienta esencial para el desarrollo sostenible. En Uruguay se muestra cómo un marco legal sólido y el compromiso estatal pueden garantizar el derecho a una vivienda digna, fomentando al mismo tiempo una profunda cohesión social. La historia de este éxito se remonta a la Ley Nacional de Vivienda de 1968. Esta legislación fue visionaria al reconocer y apoyar las cooperativas como una vía legítima y preferente para la solución habitacional.

En lugar de limitarse a construir viviendas sociales de manera vertical, el Estado uruguayo optó por un modelo que empodera al ciudadano que es el sistema de ayuda mutua. Este modelo radica en la autogestión y el esfuerzo compartido. Las familias que integran una cooperativa de ayuda mutua se organizan para participar activamente en la construcción de sus futuros hogares. El impacto social de las cooperativas de vivienda en Uruguay va mucho más allá de cualquier proceso. Estos complejos son diseñados y gestionados por sus propios habitantes, lo que se traduce en un mayor cuidado del entorno y una fuerte identidad barrial. 

En Uruguay se muestra cómo un marco legal sólido y el compromiso estatal pueden garantizar el derecho a una vivienda digna
En Uruguay se muestra cómo un marco legal sólido y el compromiso estatal pueden garantizar el derecho a una vivienda digna

FUCVAM

La Federación Uruguaya de Cooperativas por Ayuda Mutua (FUCVAM) es una organización gremial de segundo grado, nacida en 1970. Con la finalidad de fortalecer el derecho a la vivienda. Esta gremial agrupa cooperativas bajo la consigna de ser usuarios, ayuda mutua y propiedad colectiva. Fueron los fundadores y trabajadores de FUCVAM quienes vieron en el modelo un camino para resolver la vivienda en los sectores de menores ingresos.

La vivienda decorosa del mercado privado cada vez es más difícil de adquirir. Pese a este inconveniente estructural, las cooperativas afiliadas a FUCVAM produjeron viviendas de calidad y lograron forjar una solución importante para los trabajadores uruguayos. Su propuesta no solo impactó en la consolidación del derecho a la vivienda, sino que también ha podido ofrecer un modelo de paisaje urbano distinto. Las negociaciones a largo plazo con autoridades estatales han podido asegurar apoyo financiero y garantizar el acceso a la tierra. Actualmente, más de 730 cooperativas están federadas a FUCVAM en Uruguay, representando a más de 35.000 familias. La organización continúa trabajando para organizar, apoyar y capacitar a cooperativas de vivienda por ayuda mutua, como también en el desarrollo de colaboraciones internacionales.

A través del proyecto Cooperación Sur-Sur, en asociación con We Effect, FUCVAM consolidó el trabajo internacional en 2001. El objetivo fue facilitar la transferencia del modelo de cooperativa de ayuda mutua a otros países. Así es como el modelo ha sido trasladado a organizaciones locales de países de América Latina y el Caribe. Por más de 50 años el proyecto se ha desarrollado. Nunca la esperanza ha sido un obstáculo para los más vulnerables. 

COVIPRO

La historia de la Federación de Cooperativas de Vivienda por Ayuda Mutua (COVIPRO) se remonta a 2002. Ese año, las cooperativas convocantes a una coordinación permanente en Ciudad de la Costa decidieron impulsar distintas instancias para avanzar en lo organizativo. El 1º Plenario Resolutivo de Delegados, realizado en marzo en el local de los trabajadores de COETC, jugó un rol fundamental. En esa reunión se definió, entre otros asuntos, convocar a la organización en ciernes bajo el nombre de Plenario COVIPRO-CH, reuniendo en un mismo espacio a las cooperativas de propietarios y a las familias de los conjuntos habitacionales. Era una decisión novedosa y sin antecedentes.

COVIPRO realizó uno de los actos más multitudinarios de sus dos décadas de historia. En medio de un conflicto interminable con el Banco Hipotecario del Uruguay (BHU), donde los espacios de diálogo y negociación se veían afectados día a día, se definió realizar una campaña de firmas de apoyo a una plataforma de ocho puntos. La campaña se impulsó desde el 20 de marzo hasta el 8 de agosto, y se reunieron más de 55.500 firmas que fueron entregadas al Directorio del BHU con una movilización multitudinaria.

COVIPRO continuaba con el pago de la mitad de la cuota que el directorio anterior había aceptado. Sin embargo, las amenazas de cortar el convenio y comenzar los estudios caso por caso eran permanentes. La ciudad de Canelones fue un lugar muy importante para la organización entre 2003 y 2006. Allí se realizaron varios actos que congregaron a cientos de cooperativistas y deudores del BHU, y fue una de las tribunas fundamentales para los reclamos. 

Durante 2005 y 2006, el directorio del BHU atacó la morosidad de forma indiscriminada, con escaso diálogo con las organizaciones sociales. Comenzaron a llegar desalojos y lanzamientos a familias de distintos conjuntos habitacionales integrados a COVIPRO-CH. Se envió un lanzamiento a una familia anotada en el Plan de Emergencia del entonces recién creado Ministerio de Desarrollo Social. La organización decidió resistir estas medidas, incluso en el momento en que los alguaciles llegaran a cumplir la resolución. Durante todos esos años no se concretó ningún lanzamiento contra los integrantes de la organización; todos fueron resistidos hasta que fueron revocados. La historia de COVIPRO continúa hasta la actualidad, con su vigencia en la defensa del derecho a la vivienda.

FECOVI

La Federación de Cooperativas de Vivienda de Usuarios de Ahorro Previo (FECOVI) tiene una historia que se remonta a los orígenes del cooperativismo de vivienda en Uruguay. Las primeras cooperativas de vivienda aparecieron en 1966, a partir de tres experiencias promovidas por el Centro Cooperativista Uruguayo (CCU) en localidades del interior del país. Dos años después, en 1968, el Parlamento uruguayo aprobó la Ley Nacional de Vivienda, que estableció un marco jurídico para la promoción de programas de vivienda social e institucionalizó el sistema cooperativo de vivienda mediante dos modalidades de gestión (la ayuda mutua y el ahorro previo) y dos formas de tenencia (cooperativas de usuarios y cooperativas de propietarios).

FECOVI reapareció institucionalmente en 1984, planteando la oposición a los reajustes de cuotas abusivas e ilegales dispuestos en la amortización de los préstamos. Luego de un proceso de crecimiento, basado en un intenso trabajo de promoción de nuevos grupos y de captación de cooperativas ya habitadas tanto de Montevideo como del interior del país, FECOVI reúne hoy a unas 105 cooperativas de ahorro previo de usuarios en todas las etapas: construidas, en obra y en formación, lo que representa a más de 5000 familias.

Sus objetivos institucionales incluyen la reivindicación del sistema de ahorro previo como solución al problema habitacional, la defensa gremial de las cooperativas de ahorro previo, la promoción y creación de nuevas cooperativas de vivienda, la planificación y ejecución de programas de capacitación cooperativa, la coordinación con otras organizaciones para eliminar el déficit habitacional, y la coordinación con organizaciones de otras modalidades cooperativas en defensa y promoción del cooperativismo.

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