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El tabaquismo causa múltiples afecciones a la salud

El Tabaquismo: ¿Quién consume a quien?

El tabaco aún atrapa a uno de cada cinco adultos en el mundo, causando millones de muertes evitables cada año

El tabaco es un cancerígeno Tipo I
El tabaco es un cancerígeno Tipo I

Se dice que las personas fumadoras mueren 10 años antes que aquellas que nunca fumaron. En este sentido cabe cuestionarse ¿vale la pena sumergirse en un vicio el cual sabes que te está consumiendo lentamente?. En la actualidad la mayoría de las personas saben que fumar puede causar cáncer. 

No obstante el tabaquismo no solo es un cancerígeno Tipo I, sino que puede causar varias otras enfermedades y puede dañar casi cada órgano del cuerpo. Entre ellos  los pulmones, el corazón, los vasos sanguíneos, los órganos reproductivos, la boca, la piel, los ojos y los huesos.

El tabaquismo causa múltiples afecciones a la salud
El tabaquismo causa múltiples afecciones a la salud

Las investigaciones revelan que la industria tabacalera continúa produciendo de manera incesante nuevos productos y tecnologías. Esto con el fin de mantener la adicción al tabaco, y mantener su capital. Estamos hablando de los cigarrillos electrónicos, las bolsas de nicotina, los productos de tabaco calentado y otros. Los cuales son igual de perjudiciales para la salud. Asimismo, representan un riesgo aún mayor para las nuevas generaciones, los jóvenes y los adolescentes.

Por otro lado, los especialistas refieren que  los cigarrillos electrónicos están alimentando una nueva ola de adicción a la nicotina. Y a la vez se promocionan como una alternativa menos dañina, pero en realidad están enganchando a los niños a la nicotina desde edades más tempranas. Es preciso conocer que el hábito de fumar también aumenta el riesgo de cáncer de boca, laringe (caja sonora), faringe (garganta), Esófago, Riñón, Cuello uterino, Hígado, Vejiga, Páncreas, Estómago, Colon y recto. Junto a esto, también aumenta el riesgo de leucemia mieloide aguda. 

Hay que destacar que no existe ningún producto del tabaco que sea seguro. Cualquier método es dañino, y afecta directamente las vías respiratorias y los pequeños sacos de aire en los pulmones. Además, el daño es inmediato, pues inicia inmediatamente desde el primer cigarrillo. La función pulmonar sigue empeorando a medida que la persona sigue fumando. Puede demorar años antes de que se pueda notar el problema y diagnosticar la enfermedad pulmonar.

Teniendo en cuenta la exposición directa del humo hacia los pulmones este puede sufrir enfermedades serias a largo plazo, tales como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica. Por otro lado, también puede aumentar el riesgo de infecciones pulmonares como la neumonía y la tuberculosis, y puede empeorar algunas enfermedades pulmonares ya existentes, como el asma. En el caso de la Enfermedad pulmonar obstructiva crónica los síntomas más comunes son ruidos en el pecho (como sibilancias, estertores o silbidos), falta de aire cuando se hace actividad y toser con mucosidad (flema). Con el tiempo, la EPOC puede hacer difícil respirar en reposo también, incluso algunas veces cuando la persona está recibiendo oxígeno por medio de una máscara o sonda nasal.

También se encuentra la bronquitis crónica, esta enfermedad, las vías respiratorias producen mucha mucosidad, forzando a la persona a intentar toser para expulsarla. Las vías respiratorias se inflaman (hinchan) y la tos se hace crónica (de larga duración). Los síntomas en ocasiones parecen mejorar, pero la tos suele regresar. Se evidencia además, el enfisema, se descomponen las paredes entre los sacos pequeños de aire en los pulmones, lo que crea sacos más grandes pero menor cantidad. Por lo que la cantidad de oxígeno que llega a la sangre disminuye. Las personas que tienen enfisema presentan riesgo de muchos problemas que causan una función pulmonar deficiente, incluyendo pulmonía. 

Una de las afecciones más notable es la denominada «tos del fumador». Esto se debe a que el humo del tabaco tiene muchos químicos que pueden irritar las vías respiratorias y los pulmones. Mientras la persona duerme (y no fuma), algunos cilios se recuperan y comienzan a funcionar nuevamente. Al despertar, la persona tose porque los pulmones están tratando de eliminar los irritantes y la mucosidad acumulados. 

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