Arte uruguayo por el mundo

Eloy Pereira y la Bienal de Beijing: el hiperrealismo uruguayo que cruzó fronteras

El artista y docente uruguayo participó en la Bienal Internacional de Arte de Beijing, uno de los eventos más relevantes del círculo global.

Eloy Pereira, artista visual

Entre el 31 de diciembre de 2025 y el 28 de febrero de 2026, Eloy Pereira formó parte de la Bienal Internacional de Arte de Beijing, un evento que congrega a creadores de más de cien países y funciona como termómetro del arte contemporáneo mundial.

En diálogo con Diario La R, el artista repasó su historia personal, su consolidación profesional, el valor simbólico de representar a Uruguay en el exterior, al igual que su rol como docente.

Bienal de Beijing 2025-2026

La Bienal de Beijing

La Bienal Internacional de Arte de Beijing, iniciada en 2002, se ha consolidado como una plataforma de intercambio cultural y artístico. Con más de 5.000 artistas participantes a lo largo de sus ediciones y más de un millón de visitantes, el evento se distingue por mantener un fuerte anclaje en la pintura y la escultura, sin dejar de dialogar con lenguajes contemporáneos.

En su edición más reciente, cuyo eje conceptual fue la coexistencia, la bienal reunió obras que reflexionan sobre el diálogo intercultural, la diversidad y los desafíos comunes de la humanidad. En ese marco, la selección de la obra de Pereira implicó un proceso riguroso y altamente competitivo. “Son de esas cosas que uno no espera, que uno se postula y tiene ese pequeño porcentaje de esperanza de que puede ocurrir”, reconoció el artista, subrayando la magnitud del logro.

La muestra, que inicialmente estaba prevista hasta enero, fue extendida hasta el 28 de febrero debido a la repercusión alcanzada. Tras su cierre, la obra del uruguayo continuará exhibiéndose en una galería china, prolongando su circulación internacional.

 

Los inicios en el arte

El vínculo de Eloy Pereira con el arte comenzó temprano. Desde niño, el dibujo y la pintura aparecieron como un lenguaje natural, alentado por su entorno familiar y social. “La facilidad por el dibujo y la pintura fue siempre desde niño”, recordó.

Su primera exposición individual llegó en 2002, siendo aún adolescente, en una muestra realizada en el departamento de Durazno. Aquel debut estuvo marcado por la ingenuidad propia de la edad, pero también por una constante que atraviesa toda su producción: la figura humana y, especialmente, el retrato. “Siempre con la predominancia del retrato, de la figura humana… eso se ve que es algo que ya viene desde chiquito”, afirmó.

Pereira es el primer artista de su familia. Si bien reconoce que su madre tenía facilidad para las artes plásticas, aclara que no existía una tradición profesional previa.

Un lenguaje entre el hiperrealismo y el surrealismo

Con el paso de los años, la obra de Pereira evolucionó tanto en lo técnico como en lo conceptual. Desde muy joven eligió el óleo como medio principal, una decisión que le permitió desarrollar una técnica minuciosa y detallista. “Mi estilo es hiperrealista pero tiene un juego con el surrealismo. Voy y vengo entre un estilo y el otro”, explicó.

Ese cruce entre precisión técnica y libertad conceptual define gran parte de su producción más reciente. El hiperrealismo, asociado a un dominio exhaustivo del oficio, convive con elementos surrealistas que introducen lo ilógico y lo simbólico. “Las uno y ahí es que resultan las obras de estos últimos diez años”, señaló.

Esta combinación fue, precisamente, uno de los aspectos que despertó interés en el contexto de la bienal en China, donde la diversidad de lenguajes y enfoques funciona como uno de los ejes centrales de la curaduría.

Para Pereira, el arte es “una forma de restaurar la belleza, la profundidad y lo simbólico en una era saturada de imágenes vacías”.

 

Experiencias internacionales

Antes de Beijing, la carrera de Eloy Pereira ya había tenido hitos significativos en el exterior. Exposiciones en Buenos Aires, Barcelona, Italia, Pakistán, México y su condición de finalista en concursos de arte figurativo en España marcaron etapas clave. “Llegar desde el Río de la Plata, se podría decir que son esos ‘antes y después’ en la carrera de una persona”, reflexionó.

Por otro lado, recuerda uno de los momentos más simbólicos: el encuentro con el Papa Francisco, a quien le entregó un retrato de carácter no convencional. “No hice un retrato tradicional, sino que fue más bien simbólico”, explicó, describiendo una obra cargada de significado donde coloco la imagen del papa Francisco cargando al niño Jesús en su espalda.

Sin embargo, la Bienal de Beijing representó un salto cualitativo. “Son miles en el mundo que se postulan. Entre tantos miles eligen tu obra”, dijo, reconociendo que la dimensión del logro necesitó tiempo para ser asimilada. Más allá del reconocimiento personal, el artista subrayó el valor de las bienales como indicadores de las tendencias y debates del arte contemporáneo.

 

Representar a Uruguay: responsabilidad y oportunidad

Para Pereira, llevar su obra al exterior implica una doble responsabilidad: personal y colectiva. “El representar a Uruguay lleva una responsabilidad particular”, afirmó. En ese sentido, destacó que el hiperrealismo no suele asociarse automáticamente con la tradición artística uruguaya, lo que convierte su propuesta en un aporte singular.

Los comentarios recibidos en Beijing apuntaron justamente a esa singularidad: un hiperrealismo de raíz uruguaya que dialoga con otras culturas. “Estoy llevando también una técnica con nuestra identidad”, señaló, consciente del valor simbólico de esa representación.

La docencia como compromiso y legado

Además de su carrera artística, Eloy Pereira desarrolla una intensa labor docente en Punta del Este. Desde 2017 impulsa una escuela de arte y, desde 2023, cofundó AUDA, la Academia Uruguaya de Arte, la cual cuenta con el aval de la Universidad Cambridge International Education. Allí se imparten cursos a niños, jóvenes y adultos.

“Yo, cuando era pequeño, no tuve la oportunidad de estudiar arte”, confesó, explicando que esa carencia se transformó en motor para generar espacios de formación accesibles. La academia busca recuperar las bases técnicas y conceptuales del arte, en un contexto donde, según el artista, la educación cultural enfrenta desafíos crecientes.

Pereira entiende la docencia como una forma de devolver a su entorno lo que él no tuvo y de formar nuevos puentes hacia el futuro.

Mirar hacia adelante

Con la Bienal Internacional de Arte de Beijing ya finalizada, la participación de Eloy Pereira continuará proyectándose en una galería de China, ampliando su recorrido internacional y consolidando el reconocimiento obtenido en uno de los eventos más relevantes del arte contemporáneo.

De cara al futuro, el artista deja un mensaje para quienes sienten curiosidad por el arte o ya transitan ese camino. “Todo aquel que tenga el ‘bichito’ del arte interior y no sabe a veces por dónde ir: bienvenido sea porque hay un potencial seguramente por descubrir”.

También subrayó que el proceso requiere compromiso y paciencia: “Es una carrera que se construye con los años, no se construye con ruido”, y advirtió que “no es solamente hacer un reel y que tenga muchas visualizaciones”, sino asumir el arte como un trabajo constante. Para Pereira, la clave está en la perseverancia: “Tu obra va a ser reflejo de tu práctica, y en definitiva también de tu persistencia”.

En cuanto a lo inmediato, adelantó que a fines de marzo se realizará la exposición anual de alumnos en el Complejo Cultural Gorlero en Punta del Este. A lo largo del año proyecta una muestra individual, actualmente en etapa de desarrollo, marcada por el nuevo desafío y la exigencia que dejó su paso por la Bienal de Beijing.

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1 Comentario

  1. Congratulations 👏👏👏
    Ese es mi profe, algún día tendré con su apoyo, un poquito de su talento.
    Gracias ELOY, por ser como sos!!!💪🏻

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