La compañía metalúrgica Cinter S.A., con más seis décadas en el país, anunció a través de un comunicado emitido este sábado 28 que cierra sus puertas. “A todos los trabajadores y trabajadoras de Cinter. Informamos que Aperam decidió finalizar sus operaciones productivas en Uruguay a partir del día de hoy”, explica la nota en su inicio.
El texto agrega que “la empresa lamenta tener que haber tomado esta decisión, porque sabe del impacto social negativo de la misma. En los últimos años, la operación productiva de Uruguay formaba parte de una unidad de negocios «Servicios & Soluciones Tubo”, integrada por la planta industrial de Brasil, donde se ha decidido concentrar toda la actividad productiva a partir de ahora”.
El comunicado señala que “comprendemos y lamentamos el impacto social, pero diversas razones han llevado a la compañía a tomar esta decisión de concentrar sus unidades de negocio en menos ubicaciones para asegurar que la actividad pueda seguir siendo económicamente viable y competir en el mercado global”.
Cinter S.A. informó además que “la Gerencia de Recursos Humanos preparará las liquidaciones finales por desvinculación del personal involucrado a partir de la fecha. Las mismas estarán disponibles dentro de los plazos legales”. Se estima que son unas 200 personas las que quedaron sin trabajo.
Horas después de conocida la noticia, emitió un comunicado la Unión Nacional de Trabajadores del Metal y Ramas Afines (UNTMRA), en conjunto con el Pit-Cnt, en el que expresa que la empresa resolvió de forma “definitiva y unilateral la suspensión total de sus operaciones productivas en Uruguay, dejando en la calle directamente a 150 familias –entre obreros de planta y personal administrativo- y a unas 30 familias más se verán afectadas indirectamente –empleados de comedor, , proveedores, transportey seguridad”.
“El capital transnacional no tiene cara, bandera, ni ideología, su única necesidad es la de alimentar la dinámica global de acumulación de capital aumentando su taza de ganancia con el amparo de las políticas de impunidad neoliberal y para ello sistematiza la mudanza de destinos, la universalización de la hegemonía a través de la deslocalización, como táctica permanente buscando mayores libertades de explotación, y recalando en las economías locales en acuerdo con los estados nacionales flexibles a la desregulación laboral vulnerando los derechos laborales de la clase obrera una vez sí y otra también”, dice un párrafo del texto.
Lo que más sobresale de la situación, es que la UNTMRA resolvió declararse en conflicto, y anunció que “tomará todas las medidas que esté a su alcance para denunciar esta situación de alto impacto económico y social para los trabajadores y trabajadoras afectados, directa e indirectamente”. “Le reclamamos al gobierno que tome medidas y acciones necesarias para la defensa de la industria y mano de obra nacional, ya que son varias fábricas que en el último tiempo abandonaron el país”, agrega la Unión Nacional.
“Nuestra bandera es la dignidad, nuestra cara es la de todos los trabajadores y trabajadoras, nuestra lucha es por la liberación del capitalismo, por una sociedad sin explotados ni explotadores”, concluye el comunicado.
