“Es necesario avanzar en una segunda reforma del Sistema de Salud” dice la presidenta del Sindicato Médico

Zaida Arteta: sostiene que el grupocon más trabajo precario, mayor desconformidad y cansancio son las mujeres médicas más jóvenes del interior del país

Médica especialista en Enfermedades Infecciosas, y también en Medicina Interna, Parasitología y Micología. Además es la presidenta del Sindicato Médico del Uruguay (SMU). Zaida Arteta, profesora Agregada en Enfermedades Infecciosas y estudiante de la maestría en Educación Universitaria de la Universidad de la República (UdelaR), concedió una entrevista al Diario La R, y habló de la realidad del sindicato, de la salud en Uruguay, del Sistema Integrado de Salud (SNIS) y de la salud pública y privada en la actualidad, entre otros temas.

– ¿Cómo califica el presente y situación del Sindicato Médico del Uruguay (SMU)?

– No se explica el presente sin el pasado. Esto me recuerda que, un par de años atrás, el SMU cumplió 100 años y por este motivo en marzo presentaremos un libro que recoge esta historia. En su prólogo explico las sensaciones que provoca la lectura de sus páginas; es que a mi entender, se genera un placer intelectual debido a que encontramos mucha evidencia que confirma la pertenencia a un colectivo. Está claro que no actuamos en soledad, ni en el pasado ni en el presente.

Creo que siguen vigentes los principios fundacionales del sindicato que están plasmados en su Estatuto y constituyen una guía para la acción gremial.

Acción gremial que es plural, con diversas miradas que se expresan democráticamente y que han sido capaces de confluir de manera unitaria en los diversos desafíos que hemos tenido en estos últimos dos años como, por ejemplo, atravesar la pandemia, la situación de la ex Casa de Galicia, o la defensa de nuestras plataformas de reivindicaciones para el sector público o el sector privado.

Al SMU del presente lo percibo como una organización que defiende la vida en el más amplio sentido de la palabra. Por supuesto que la profesión médica es eso, dentro de ello implica también la defensa de los derechos humanos, del medio ambiente, del bienestar de las personas de forma global, de la salud colectiva y es en estos temas que hay muchísimo por hacer. 

– Las negociaciones por los Consejos de Salarios se aprobaron después de 6 meses. ¿Qué conclusiones sacaron en el SMU del acuerdo alcanzado?

– La principal fortaleza fue el convencimiento que tuvimos como sindicato de la justeza de nuestra plataforma y el potente fundamento técnico que asociamos a la misma en cada una de las reuniones. Nuestras propuestas no solo eran justas, sino que además eran viables. Demostramos que no implicaban desajustes para las empresas o para el Sistema Nacional Integrado de Salud (SNIS) y estuvieron enfocadas en el cuidado de la calidad de la atención a las personas. Entendemos que el trabajo profesional médico es, en esencia, ese cuidado y que las condiciones en las que se desarrolla impactan directamente en el resultado de salud. Para poner un ejemplo, el tiempo que le podemos dedicar a cada persona en la consulta es crucial para el vínculo médico – paciente y sin ese vínculo no hay atención de calidad. 

Una conclusión personal que deriva de las discusiones con el Poder Ejecutivo (PE) es la necesidad de avanzar en una segunda reforma del SNIS que lo torne más eficiente, más humano en la atención a las personas, de mejor calidad en la prevención y resolución de los problemas, menos mercantilizado y más equitativo en el acceso. 

– ¿Cuáles considera que fueron los logros más destacados en las negociaciones?

En relación con las condiciones de trabajo y calidad asistencial, fue volver al acuerdo del 2019 relativo al tiempo que dedicamos a los pacientes en la consulta. En relación con el salario, no perder salario real en el periodo del acuerdo, tener algo de crecimiento del mismo a través de una partida especial y mantener la partida de recursos para capacitación. También acordamos una forma de trabajo para los próximos dos años entre todos los actores, con la finalidad de abordar temas relacionados a otras profesiones que representamos como son las parteras obstetras, los odontólogos, o lo químicos y también para abordar otros asuntos pendientes como continuar con la implementación de la Reforma del Trabajo Médico con los Cargos de Alta Dedicación o la inclusión de los ginecotocólogos al régimen de más minutos en las consultas ambulatorias y también la categorización/remuneración de procedimientos invasivos. 

– ¿Cómo es la situación laboral de los médicos en ciudades y localidades del interior?

En cuanto a las condiciones laborales, realizamos una encuesta en el año 2021 y encontramos que el grupo de médicos/as con más trabajo precario, mayor desconformidad y cansancio por su trabajo son las mujeres médicas más jóvenes del interior del país. Esto es un tema central que nos moviliza, esperamos iniciar un proceso que mejore sus condiciones laborales con la firma de este acuerdo del Consejo de Salarios y en la próxima rendición de cuentas en el sector público. 

En primer lugar y no debemos conformarnos, es difícil de entender que, en un país chico como el nuestro, sin grandes accidentes geográficos y con un sistema de salud, tengamos niveles de desigualdad que, a mi juicio, son inaceptables teniendo en cuenta las posibilidades de atención de nuestros compatriotas. Un ejemplo de esta desigualdad es lo que sucede en diversas situaciones de salud y especialidades, en función de si viven cerca o lejos de la capital.

Sé que los procesos son lentos, hace 20, 30 o 40 años atrás, la Facultad de Medicina daba los primeros pasos, modestos pero concretos, para extender su carrera en el interior con la implementación de los primeros cursos de lo que fue el Ciclo Clínico Patológico en los hospitales de Salto y Paysandú. Hoy es posible cursar toda la carrera en la región del litoral, pero tras 40 años de esa iniciativa. Creo que es bueno el ejemplo, tenemos que dar los primeros pasos e ir más rápido para que médicos y médicas puedan optar por vivir y ejercer su profesión en el interior. Hacerlo requiere planificación, recursos y voluntad política. El SMU siempre estará dispuesto a participar en este debate con propuestas concretas como lo ha hecho históricamente en diversos temas. 

– ¿Hay dificultades o problemas para que el médico hoy desempeñe su profesión -a nivel general-?

– El multiempleo. Un número importante de médicos y médicas con relaciones laborales de carácter permanente pero precarias (facturan sin derechos laborales mínimos y sin querer hacerlo), tanto en el sector público como en el privado. Debido a esto no tienen derecho a licencia, o licencia por enfermedad o por maternidad. Si no trabajan no facturan, si no facturan no cobran, un enorme retroceso para Uruguay: derechos laborales vulnerados en un enorme colectivo. En resumen, una vergüenza que es responsabilidad de casi la totalidad de los empleadores del sistema de salud, ASSE, mutualistas, emergencias móviles etc. 

– ¿Cómo es la relación hoy con el Ministerio de Salud Pública y sus jerarcas?

Adecuada, como lo fue siempre. Es una relación cordial, cada uno desde su rol. Existe diálogo y ambas partes se reconocen mutuamente. Eso no quiere decir que estemos de acuerdo en los temas ni en la forma de procesarlos. Pero este sindicato con todos los actores reivindica el diálogo siempre, también es necesario utilizar medidas de lucha para lograr objetivos como los que hablamos más arriba, que tienen como eje el bienestar de la población y de los equipos de salud. Es decir, no estar de acuerdo es saludable, la discusión la discrepancia y los acuerdos son saludables. 

Relacionamiento con ASS

– ¿De qué manera define el relacionamiento del sindicato con ASSE y sus autoridades?

– Ha tenido sus momentos de gran dificultad; en el último mes ha mejorado el diálogo y hemos podido encontrar salidas negociadas a situaciones de conflicto en el Pereira Rossell y en el Maciel, pero nos falta mucho. La defensa de las condiciones de trabajo del médico, es la defensa de la salud de la población, esto a veces parece que resulta difícil de entender, para esta administración y para otras anteriores, es necesario ver más a largo plazo.

– ¿Qué conclusiones sacó al SMU después de lo sucedido con Casa de Galicia?

– Fue algo bastante traumático, el SMU ha estado denunciando desde hace más de una década la situación financiera y las condiciones laborales en Casa de Galicia que, inevitablemente, terminó con el evento del cierre que todos conocemos. Además, aún continúa en proceso una cantidad de cuestiones institucionales para establecer responsabilidades.

Desde el punto de vista de los trabajadores médicos pudimos llegar a un acuerdo con las mutualistas que recibieron socios y con el Poder Ejecutivo, como lo establece la ley, con la distribución de los y las colegas que tenían concentración de la carga horaria en Casa de Galicia. Es decir, la asamblea del Gremio de Médicos y Practicantes de Casa de Galicia priorizó a aquellos colegas que tenían dependencia económica de la mutualista para comenzar la redistribución. Eso ha determinado que unos 250 médicos y médicas hoy cuenten con un trabajo similar al que tenían, en las mutualistas que recibieron socios. Si bien el acuerdo establecía que cada una de estas mutualistas proporcionalmente debería gastar un porcentaje del dinero que está en el acuerdo, hay una mutualista que aún no ha gastado todo el dinero mensual que se le otorga. Esto, claramente, va en detrimento del trabajo de médicos y médicas y también de la atención a los usuarios.

Además, la ley establece que se pueda conformar una bolsa de trabajo para especialistas, a la que deberían recurrir las mutualistas. Comprobamos que algunas instituciones no la están respetando, lo que llevó a que realizáramos la denuncia correspondiente en el Parlamento y en el Poder Ejecutivo. Además, aún falta por denunciar el hecho que algunas mutualistas están tomando profesionales médicos sin consultar dicha bolsa. Y el otro punto que sigue pendiente y preocupa muchísimo es la falta de pago de la mayoría de los adeudos tal cual lo establece el convenio firmado. Sin embargo, aún hoy estamos en vueltas, tal cual hemos mencionado en los últimos días en la prensa. En este sentido estamos intentando buscar una solución. El Poder Ejecutivo ha dicho que tiene la voluntad de resolverlo, pero todavía, a un año prácticamente del cierre, estamos sin una solución definitiva para este tema.

¿De que se trata la Capacitación 2022 – 2025?

Una de las novedades que planteamos, y hubo un principio de acuerdo, que junto con las sociedades científicas vamos a proponer cursos que eventualmente puedan ser validados para cobrar la partida de capacitación. Pensamos que hay una oportunidad de superar lo que hoy existe, mejorando y diversificando la oferta de cursos y, a su vez, dar un paso en cuanto a la recertificación médica en Uruguay, que es un gran debe del colectivo médico a la población. El Colegio Médico fue creado a propuesta de los gremios médicos para que existiera un organismo superior que le diera garantías de los aspectos éticos y de formación continua a la población. En ese camino debemos avanzar. 

¿Cómo observa hoy a la profesión?

Con muchísimos desafíos, pero valorizando ante todo la vocación de servicio, la relación empática que debemos rescatar sobre todos los avatares cotidianos. La humanización de la medicina es ponerse en el lugar del otro, el abrazo y la mano a las personas a las cuales asistimos. La “distancia óptima” me enseñaron en facultad y me gusta decir la “cercanía optima”, término mucho más adecuado, prestado de un colega especialista en Medicina Familiar, que me parece justo.

¿Objetivos del Sindicato Médico para el año 2023?

– Trabajar junto a todo el colectivo médico con la finalidad de presentar propuestas que profundicen la segunda reforma del Sistema Nacional Integrado de Salud. A su vez lograr los acuerdos necesarios para terminar con la precarización laboral en la medicina mediante la profundización de la Reforma del Trabajo Médico y consolidar la Reforma del Trabajo Médico en sus principios fundamentales como son la concentración del trabajo, la calidad del trabajo así como la calidad de vida de los colegas, a través del rediseño del sistema.

Fortalecer la unidad del colectivo médico en torno a la calidad de la atención y el bienestar de los y las colegas y isminuir las brechas de género en los organismos de decisión en la salud.

“Covid: la internación y letalidad es mucho menor”

– ¿El SMU tiene opinión o posición sobre como el gobierno gestionó la pandemia?

La situación de pandemia de COVID 19 ha sido un gran desafío para todos los países y todos los colectivos y equipos de salud. Hoy mirando con distancia el transcurso de las primeras etapas de la pandemia en Uruguay podemos identificar claramente tres períodos, un período donde se logró el control vinculado a la bajada de movilidad y seguimiento de casos y contactos. Posteriormente se produjo desde finales de 2020 y la primera mitad de 2021 la primera ola donde, a nuestro entender y de la mayoría de la comunidad científica, no se utilizaron todas las herramientas disponibles para bajar el número de casos; esto determinó saturación del sistema y un gran número de muertes. Con la vacunación se controló posteriormente la ola y pasamos a la situación actual donde, si bien en este momento existe una nueva ola de infecciones, la internación y letalidad es mucho menor a causa de la inmunidad adquirida y la vacunación. En suma, desde nuestra perspectiva hubo decisiones acertadas y otras no. 

– Después de la pandemia, qué fue lo que más cambió para los médicos, y ¿que rescata de la “vieja normalidad” en el trato profesional – paciente?

La pandemia aceleró ciertos cambios que venían generándose en el mundo del trabajo y también en el de la medicina. La incorporación del teletrabajo, la telemedicina pienso que llegó para quedarse. Sin embargo, la tecnología jamás va a sustituir algo que es fácil de comprender de manera intuitiva. La relación entre un médico o médica y el paciente es un vínculo entre dos personas. Ese es un vínculo de confianza que solo puede vivenciarse, no lo reemplaza la tecnología que jamás sustituirá a la consulta presencial. 

– ¿Cómo se desarrolla la gestión de la Comisión de Seguridad para la Atención Extrahospitalaria?

Esta es una comisión multisectorial donde coincidimos los trabajadores, las empresas y el Ministerio del Interior. El objetivo es prevenir eventos de violencia a los equipos de salud que trabajan en los territorios, siempre con el objetivo de poder llegar a la población en el momento que lo necesite; sin embargo, esto es bastante difícil en los últimos tiempos. Para 2023 están planificadas tareas de capacitación, ajuste del protocolo de actuación y la coordinación mayor con el Ministerio del Interior. 

¿Qué visión tienen desde el SMU de la telemedicina?

Está respondida en la pregunta anterior, gran herramienta complementaria a la atención presencial. Es importante aclarar que telemedicina no es una llamada telefónica como si fuera un trámite. Es una consulta médica donde se tienen que respetar varias premisas para que sea útil y válida.

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