Federico García Lorca fue un poeta y dramaturgo español, figura central de la Generación del 27 y uno de los autores más influyentes de la literatura en español del siglo XX. Su vida estuvo marcada por una profunda sensibilidad artística que integró la tradición popular andaluza con las vanguardias europeas.
Nació en Fuente Vaqueros, en la provincia de Granada, el 5 de junio de 1898. Se formó en un entorno artístico desde joven, vinculado a la música y la literatura, y pronto se integró en los círculos intelectuales de su época, especialmente tras su llegada a Madrid y su paso por la Residencia de Estudiantes. En 1915 comenzó a estudiar Filosofía y Letras, así como Derecho, en la Universidad de Granada.
Su evolución literaria atravesó una primera etapa marcada por el modernismo y una segunda fase en la que combinó tradición y vanguardia. Su obra abarca tanto la poesía como el teatro, con títulos emblemáticos como Bodas de sangre, Yerma y La casa de Bernarda Alba, donde se reflejan temas como el destino, la opresión social y los conflictos humanos.
Durante su viaje a Nueva York en 1922 influyó profundamente en su escritura, dando lugar a obras como Poeta en Nueva York, publicada de forma póstuma. En el ámbito teatral, su compromiso con la difusión cultural se materializó en la creación de La Barraca, un grupo universitario que llevaba el teatro clásico al público popular.
En 1933 viajó a Buenos Aires, lo que impulsó aún más su reconocimiento, especialmente con el estreno de Bodas de sangre. Un año más tarde, antes de regresar a España, visitó Uruguay: llegó el 30 de enero de 1934 y permaneció cerca de 18 días, período en el que ofreció conferencias, leyó poesía y recorrió lugares como el balneario Atlántida. En Uruguay, lo recibió el escritor y amigo Enrique Amorim y se hospedó en el Hotel Carrasco.

Al regresar a España, continuó produciendo obras fundamentales como Yerma y La casa de Bernarda Alba en 1936. Sin embargo, ese mismo año, en su vuelta a Granada, fue detenido y posteriormente fusilado debido a sus ideas liberales, en un trayecto entre Víznar y Alfacar.
A lo largo de su carrera desarrolló tanto la poesía como el teatro, aunque en sus últimos años se volcó con mayor fuerza a este último, participando no solo en la escritura, sino también en la puesta en escena y el montaje. Sus primeras obras poéticas reflejan una marcada influencia modernista, en línea con autores como Antonio Machado, Rubén Darío y Salvador Rueda.
Más adelante, su estilo evolucionó hacia una fusión entre el modernismo y las corrientes de vanguardia, sin abandonar sus raíces tradicionales. En el ámbito teatral, incorporó elementos líricos, simbólicos y míticos, combinando la canción popular con recursos del teatro clásico y del teatro de títeres. En sus obras, lo visual adquiere un peso tan importante como el lenguaje, con un claro predominio del dramatismo.
Hoy en día, Federico García Lorca es considerado el poeta español más leído de todos los tiempos y su legado sigue vigente. En distintas partes del mundo, incluido Uruguay, su nombre permanece presente en espacios culturales y bibliotecas, como el Espacio Cultural Federico García Lorca de Montevideo o instituciones en ciudades como Tokio y Nueva York, que cuentan con salas dedicadas a su figura.

