Tres de cada diez latinoamericanos no acceden a Internet regularmente, el doble del promedio de los países desarrollados. Esta brecha digital impacta en los hogares generando exclusión económica y social, y afecta en forma directa al desarrollo económico de los países en medio de la era digital.
Sobre este flagelo han puesto la lupa los gobiernos latinoamericanos y las empresas del ecosistema digital que operan en América Latina. Se reunieron en Barcelona y coincidieron en acelerar la toma de decisiones para ir hacia regulaciones inteligentes que permitan impulsar inversiones para reducir la brecha digital.
La Asociación Interamericana de Empresas de Telecomunicaciones (ASIET) convocó a un encuentro de trabajo, que fue promovido por Vrio Corp, compañía integrada por DIRECTV Latin America (con presencia en Uruguay y otros diez países de la región), SKY Brasil y la plataforma de streaming DGO.
Participaron de la discusión autoridades públicas y reguladores de Uruguay, Brasil, México, Colombia, Bolivia, Paraguay, Costa Rica y Guatemala; organismos internacionales como OCDE, CAF y la Comisión Interamericana de Telecomunicaciones (CITEL); y empresas de la economía digital con presencia en toda la región. El objetivo fue una puesta en común proactiva sobre la necesidad de la articulación público-privada con el objetivo de impulsar regulaciones modernas e inteligentes que aceleren la inversión.
“Compact Digital: Alianzas público-privadas y regulación inteligente para reducir la brecha digital”, fue el título del encuentro que se desarrolló en un hotel barcelonés, en paralelo al Mobile World Congress (MWC) 2023 del que participaron 80 mil personas ligadas a la industria de las telecomunicaciones.
Maryleana Méndez, Secretaria General de ASIET, comentó que la industria de las telecomunicaciones y audiovisual ha sufrido grandes transformaciones debido a cambios tecnológicos, de mercado y en los hábitos de los usuarios, por lo que llegó la hora de dialogar por un “desarrollo inclusivo del ecosistema digital en América Latina”.
“En estos debates constructivos y colaborativos ahondamos sobre regulación inteligente con políticas públicas y regulatorias que promuevan la inversión y el desarrollo de habilidades digitales para un uso productivo de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) TIC”, afirmó Méndez.
Carlos Magariños, Director de Estrategia Global y Asuntos Externos de Vrio Corp, destacó la nutrida concurrencia a la reunión considerando que eso «demuestra el interés por generar una agenda propositiva de cooperación público-privada, sobre la base de un compromiso para avanzar en la reducción de la brecha digital en la región».
Las compañías ratificaron su compromiso para continuar los esfuerzos de inversión e innovación en servicios de conectividad, tecnología, comunicación y educación, para impulsar una verdadera inclusión digital en la región, con el propósito de generar oportunidades que diversifiquen y expandan la economía.
Ángel Melguizo, economista especializado en políticas públicas y regulación digital, propuso la constitución de una plataforma de empresas para mejorar la cooperación digital, dado el reto que registra el despliegue tecnológico en la región respecto de Norteamérica, Europa y Asia.
“América Latina y el Caribe deben avanzar decididamente para convertirse en una región más conectada y dinámica, por la vía de la transformación digital de todos los sectores económicos, y más inclusiva, con especial foco en innovaciones en regulación digital, y en la aceleración de inversión en telecomunicaciones y educación”, comentó Melguizo.
El experto dijo que la desconexión está concentrada en América Latina en los sectores más pobres, alcanzando al 60%. Y agregó: “En el sector educativo es seis veces menos probable que un estudiante de primaria de ingresos bajos tenga una computadora conectada a Internet en casa respecto de un estudiante de familia de altos ingresos”.
Melguizo explicó que a las brechas de acceso en la región se suma la menor velocidad de las conexiones, determinante para estudiar o teletrabajar. En los países con desarrollo humano alto, las suscripciones a servicios de banda ancha fija están creciendo a un ritmo 15 veces más rápido que en los países con desarrollo humano bajo. Y las velocidades de conexión en América Latina son de un tercio de aquellas de países de mayores ingresos.
A su vez, el economista consideró que la digitalización de los procesos productivos es demasiado pasiva en la región. A pesar de que el 90% de las empresas está conectada, menos de la mitad adquieren insumos por internet, por no mencionar desarrollos más avanzados (pero ya presentes en otras regiones) basados en el Internet de las cosas, inteligencia artificial o big data.
Melguizo agregó que las ganancias en términos de productividad, equidad y sostenibilidad medioambiental serian notables de avanzar con regulaciones inteligentes que aceleren las inversiones. “América Latina podría superar las tendencias pre-covid en 2024 si se embarca en la transformación digital profunda, impulsado por los sectores de telecomunicaciones, tecnología y media, pero también se beneficiarán notablemente los primarios, manufacturas, salud, educación y movilidad”, concluyó.

