La Intendencia de Montevideo (IMM) puso en marcha este lunes un operativo de control para sancionar el uso indebido de veredas y sendas peatonales como lugares de estacionamiento. Según la comuna, esta práctica genera problemas de seguridad vial, accesibilidad y equidad en el espacio público.
La fiscalización será aleatoria en veredas de menos de cinco metros de ancho, así como en sendas destinadas al ingreso a garajes o estacionamientos.
En veredas de mayor amplitud, la IMM controlará que exista una distancia mínima de dos metros entre el vehículo estacionado y la línea de propiedad del padrón, con el fin de asegurar la circulación peatonal.
Además, se reforzará la vigilancia sobre el estacionamiento indebido en bicisendas y senderos peatonales delimitados, una infracción que también será pasible de sanción.
El costo de la infracción por estacionar en espacios peatonales o sobre veredas es de 3 Unidades Reajustables, lo que equivale a $5.519,4 al día de hoy, informó la comuna.
El pasado 22 de octubre, la Intendencia había comenzado una campaña de advertencia en la avenida Luis Ponce, en las zonas de Parque Batlle y Pocitos. Allí se informó a los conductores sobre la prohibición de estacionar en algunas veredas y se anunció que las multas comenzarían a aplicarse el 17 de noviembre, fecha que ahora se concretó.


Honestamente, no parece muy justa la medida. Hay espacios en las veredas que exceden las necesidades de los peatones y ayudan a liberar la calle, donde cada año hay más vehículos.
Tal vez sería más útil y productivo repintar las sendas en muchos lugares, especialmente en la rambla, que soporta cada vez más tránsito rápido a toda hora.