Perteneciente a la tribu ovimbundu, la más numerosa de Angola, su padre era jefe de estación en el ferrocarril de Benguela y pastor protestante. A diferencia de la mayoría de los jóvenes indígenas, estudió en el instituto Curie de Dondi y en los Hermanos Maristas de Silva Porto. En 1958 se trasladó a Lisboa con beca para completar su educación secundaria en Passos Manuel, y tras titularse bachiller se matriculó en Medicina. Sus actividades nacionalistas le valieron breves detenciones por la PIDE hasta que en 1960 se trasladó a Suiza, donde se unió a los grupos independentistas y estudió Derecho en la Universidad de Lausana, obteniendo la licenciatura y, según él, el doctorado en 1965.
Simpatizante maoísta, en 1961 se afilió a la Unión de las Poblaciones de Angola (UPA), liderada por Holden Roberto, y fue nombrado secretario general. Con la fusión de la UPA con el PDA en 1962 nació el Frente Nacional de Liberación de Angola (FNLA), con base en el noroeste y apoyo de China. Savimbi se desempeñó como ministro de Asuntos Exteriores en el Gobierno Revolucionario Angoleño en el Exilio (GRAE) y sostuvo contactos con líderes africanos y giras de recaudación en países socialistas.
En 1964 dimitió del GRAE por desacuerdos con Roberto y buscó bases propias, viajando a China en 1965 para entrenamiento militar. Tras un frustrado acercamiento al MPLA, fundó la UNITA en 1966 en Muangai, Moxico, con su primer ataque en Teixeira de Sousa. Inicialmente radicado en Zambia, luego se trasladó a Angola, extendiendo su influencia al centro y sudeste del país. Su dominio de idiomas y perfil diplomático facilitó alianzas internacionales y suministros de armas, consolidando a la UNITA como la tercera fuerza en la lucha por la independencia.
Tras la Revolución de Portugal en 1974, Savimbi firmó un alto el fuego y negoció el gobierno de transición con Neto, Roberto y Chipenda. La UNITA obtuvo representación paritaria, pero el estallido de combates entre MPLA y FNLA marcó el inicio de la guerra civil. Savimbi buscó inicialmente neutralidad, pero luego se alineó con antiguos aliados y recibió apoyo de China y Sudáfrica. En 1975 proclamó la República Popular y Democrática de Angola, aliándose con Estados Unidos y Sudáfrica. La intervención cubana en apoyo del MPLA obligó a la UNITA a retirarse hacia el sur, iniciando una larga guerrilla.
Durante los años 80, Savimbi consolidó su ejército y recursos con ayuda de Estados Unidos y Sudáfrica, aunque carecía de fuerza aérea y profesionalización frente al MPLA. Los intentos de negociación y acuerdos de paz en los 80 y 90, incluyendo el Acuerdo de Bicesse de 1991, no detuvieron su recurrencia a la vía militar tras perder las elecciones de 1992 ante José Eduardo dos Santos, alegando fraude. Esto provocó la segunda guerra civil, con combates devastadores para la población.
En 1994 firmó un alto el fuego en Lusaka, pero los enfrentamientos y sabotajes continuaron. A pesar de sanciones de la ONU en 1997-1998, Savimbi mantuvo tropas y control sobre minas de diamantes y recursos agrícolas, financiando su ejército. Sin embargo, el acoso militar del MPLA y la pérdida de territorios estratégicos debilitaron su capacidad.
El 22 de febrero de 2002, Savimbi murió en un enfrentamiento con tropas del gobierno en Moxico, junto a 21 milicianos, tras lo cual la UNITA inició el proceso de pacificación. La dirección provisional asumida por António Dembo y luego por Eugénio N’Golo Manuvakola permitió un alto el fuego definitivo, la desmovilización de la UNITA y el inicio de la reconciliación nacional en Angola, poniendo fin a décadas de guerra civil que dejaron cientos de miles de muertos y desplazados.

