Después de una primera temporada que superó las 40 funciones y una gira por distintos puntos del país, el unipersonal “Juana de América” regresa a la cartelera montevideana. La obra, protagonizada por Carolina Rodríguez y dirigida por Pablo Dive, se presentará todos los sábados de agosto y septiembre, a las 20:00 horas, en Alejandría Café de las Artes, con una propuesta que invita a descubrir la faceta más humana de Juana de Ibarbourou.
A través del teatro, la música y la poesía, el espectáculo reconstruye la vida de una mujer que desafió las convenciones de su época para encontrar su propia voz. Más que un homenaje literario, la puesta busca acercar al público a la persona detrás del reconocimiento, mostrando sus contradicciones, sus dolores y también la fuerza que la convirtió en un símbolo de la cultura uruguaya.
Un reencuentro con Juana
Aunque el regreso a Montevideo se presenta como una segunda temporada, para Carolina Rodríguez el vínculo con el personaje nunca se interrumpió. Desde el estreno de la obra, en abril del año pasado, las funciones continuaron prácticamente sin pausas entre presentaciones en la capital y el interior del país.
En entrevista con Diario La R, la actriz contó que, no existió una pausa “ni siquiera en enero», y recordó que el espectáculo recorrió localidades como La Floresta y Atlántida antes de continuar su itinerario durante el resto del año.
Por eso, más que volver a interpretar a Juana, siente que nunca llegó a despedirse de ella, expresando que se trata de un “reencuentro” con esta sala que tanto disfruta.
La mujer más allá del mito
Lejos de construir un retrato exclusivamente biográfico o centrado en la escritora consagrada, el equipo creativo decidió enfocarse en la dimensión más personal de Juana de Ibarbourou. Para ello, el proceso comenzó con una extensa investigación en bibliotecas, la lectura de cartas, biografías y, especialmente, de su propia poesía.
“Lo que quisimos siempre fue mostrar al ser humano, más allá del mito, más allá de la Juana literaria”, explicó Rodríguez.
La actriz señaló que uno de los principales desafíos fue dar vida a un personaje del que prácticamente no existen registros audiovisuales. Ante esa ausencia, encontraron respuestas en los propios textos de la escritora.
Rodríguez relató que fue de gran ayuda “la misma poesía de Juana, haber leído cartas… porque en su poesía plasmaba todo lo que le iba pasando, todo lo que tenía dentro”.
Esa exploración también permitió descubrir aspectos menos difundidos de su obra, donde no solo aparecen la naturaleza, el amor o la maternidad, sino también los momentos más oscuros de su vida.

El desafío de sostener un unipersonal
Interpretar a Juana implica mucho más que permanecer sola sobre el escenario. Durante la obra aparecen distintos momentos de su vida y también otros personajes fundamentales en su historia, lo que obliga a la actriz a cambiar permanentemente de registro.
Rodríguez explicó que la puesta rompe la llamada “cuarta pared” y establece un diálogo silencioso con el público. “Esta Juana mira al público a los ojos. En momentos de reflexión ella los mira, les pregunta, y esa energía se siente”, comentó.
Lejos de generar inseguridad, esa cercanía terminó convirtiéndose en uno de los principales apoyos durante la función.
A ello se suma otro reto: interpretar distintas etapas de la vida de Juana y encarnar a varios personajes de su vida sin abandonar nunca el hilo conductor del relato.
Una historia nacida de una inquietud personal
Además de protagonizar la obra, Rodríguez participó en el proceso de escritura del texto junto al director Pablo Dive. La actriz explicó que el origen del proyecto estuvo en un descubrimiento personal: conocer la vida de Juana de Ibarbourou más allá de la poeta que aprendió en los libros.
Aquella curiosidad inicial fue creciendo hasta convertirse en la necesidad de llevar esa historia al escenario. “Siempre digo que humildemente aportamos nuestro granito 3de arena—, porque Juana es parte de nuestra identidad, es nuestra”, señaló.
Rodríguez sostuvo que una de las mayores satisfacciones que le ha dejado la obra es comprobar la reacción del público al descubrir aspectos desconocidos de la escritora ya que “realmente hay mucha gente que no sabe mucho sobre la vida de Juana y se van sorprendidos y se van emocionados también. Algunos se van con ganas de leer un poco más y nos consultan sobre algún libro”.
Para la actriz, ese interés confirma que el propósito de la propuesta se está cumpliendo.
Una Juana luminosa, sin ocultar sus sombras
Uno de los aspectos que el equipo decidió abordar fue mostrar también los momentos más difíciles de la vida de Juana de Ibarbourou. Sin abandonar el tono poético de la obra, el espectáculo hace referencia a situaciones como las adicciones, la compleja relación con su familia y la violencia de género que atravesó.
Rodríguez explicó que se trató de un desafío el “cómo abordar y cómo mostrar eso, porque si bien en la obra nos enfocamos más en la parte luminosa de la vida de Juana, sentíamos la necesidad de mostrar también eso, porque fue parte de su vida y es parte de lo que escribió”.
La actriz destacó que esos temas aparecen integrados desde la poesía y la sensibilidad, sin caer en una representación dramática excesiva.
Para la actriz, incluir esa dimensión también permite resignificar la figura de Juana como ejemplo para otras mujeres: “Más allá de todo eso que vivía y que sufría, ¿hasta dónde pudo llegar? Siento que puede ser también de inspiración para otras mujeres… yo también puedo lograr, puedo hacer que mi voz se escuche de alguna forma”.

Una obra que crece
Tras recorrer diferentes departamentos del país, la actriz reconoce que la recepción del público ha tenido matices distintos según el lugar, aunque en todos los casos la respuesta ha sido muy positiva.
El reconocimiento también llegó desde la crítica. “Juana de América” obtuvo una nominación a Mejor Texto Nacional y Carolina Rodríguez recibió el Premio Florencio a Mejor Actriz de Unipersonal. Además, la obra fue declarada de interés cultural por la Intendencia de Canelones y, tras más de 40 funciones y una gira nacional, inicia ahora una nueva temporada en Montevideo.
Una invitación al teatro
La nueva temporada se desarrollará todos los sábados de agosto y setiembre, a las 20:00 horas, en Alejandría Café de las Artes, con entradas disponibles a través de RedTickets y en la boletería de la sala.
Rodríguez define el espectáculo como una experiencia donde convergen distintas expresiones artísticas para acercar al público a la poeta desde todas sus dimensiones.
La actriz adelantó que quienes asistan encontrarán una propuesta dinámica: “Van a ver una Juana fresca, alegre, cantando y recitando. Van a ver a Juana en todas sus facetas. Y a Juana desde su infancia hasta sus últimos años”.
“Es una obra muy dinámica y realmente muy emotiva. Que vengan porque realmente van a pasar un muy buen momento… y se van a llevar, lo digo siempre, un pedacito de Juana”, finalizó.


