Desde que asumió el cargo, Lubetkin ha optado por una política diplomática marcada por la ambigüedad y la prudencia con respecto a Caracas y La Habana. En el caso de Venezuela, la Cancillería dejó de reconocer tanto a Nicolás Maduro como a la actual presidenta encargada Delcy Rodriguez como al líder opositor Edmundo González Urrutia, justificando que Uruguay no puede validar un proceso electoral externo pero tampoco avala al gobierno en ejercicio.
Esa ambigüedad —ni reconocer ni desconocer con firmeza a un gobierno o a otra autoridad— ha generado críticas internas en el Frente Amplio. Sectores más identificados con una izquierda tradicional y solidaria con los procesos políticos latinoamericanos esperaban una postura más enérgica frente a lo que consideran ataques e injerencia extranjera en Venezuela —y no una posición que, en la práctica, deja un vacío de liderazgo diplomático uruguayo.
Un ejemplo reciente es la discusión en torno a la ayuda y solidaridad con Cuba. Aunque el FA ha impulsado actividades de apoyo al pueblo cubano —como caravanas y campañas de solidaridad organizadas por sectores del partido y organizaciones sociales— la conducción ejecutiva del gobierno, representada por el canciller, ha tenido que defenderse públicamente de críticas sobre si su postura y acciones son suficientes o adecuadas ante la crisis energética y humanitaria que vive la isla.
Este cuadro ha provocado que militantes y dirigentes de la fuerza política expresan una percepción de fractura interna: mientras una parte del Frente Amplio reclama una identidad más definida y solidaria con los procesos latinoamericanos de izquierda, y una diplomacia más activa, otra prioriza una postura más pragmática y cautelosa. La ambigüedad de Lubetkin, en este sentido, no satisface ninguna de las dos posiciones de manera plena y deja a muchos simpatizantes con la sensación de que la política exterior del gobierno traiciona expectativas tradicionales de la militancia, especialmente en temas de apoyo a los pueblos venezolano y cubano.
En términos periodísticos, esto se traduce en una tensión real entre la dirigencia y las bases del Frente Amplio . Más allá de las declaraciones oficiales, hay un debate abierto sobre si esta política exterior representa una traición a una parte significativa de la militancia que espera una defensa más firme de la soberanía y de los procesos políticos en Venezuela y Cuba, o si por el contrario responde a una lectura pragmática del contexto internacional. Esa tensión es ahora una de las grietas más visibles dentro del Frente Amplio en materia de política exterior.


No es una grieta….es la consecuencia logica…..de la destruccion total….del proyecto creado en 1971……este es el saldo….un «progresismo» servil a los intereses…..de los enemigos de clase….de los pueblos….
Los FRENTEAMPLISTA S debemos buscar una alternativa al MPP , QUE ME DEFRAUDÓ TOTALMENTE CON SU TIBIEZA Y AMBIGÜEDAD.
Cuando el «pragmatismo» esconde simple cobardía es lo que muestra la actitud de este canciller, a quien hemos visto más de una vez demostrar su incapacidad de oficio ante situaciones en las que lo que debe defenderse o respaldar es la autodeterminación, libertad y soberanía de los pueblos. Esa actitud de «sacarle la asentadera a la jeringa» sólo deja al descubierto una mediocridad que empaña la firmeza con la cual deben defenderse los derechos de pueblos y naciones en foros locales e internacionales.
Tanto barquito que lleva «carnes y cueros» hacia el hemisferio norte podría también cargar al menos 4 o 5 contenedores con ayuda al pueblo cubano (hoy víctima de un bloqueo que dura hace ya más de 60 años), y los cuales sino el gobierno, el enorme corazón solidario del pueblo uruguayo se encargaría de llenar.
Pero, no, el «pragmatismo» de la actitud del canciller, que es en verdad la del gobierno que representa, sólo envía saludos y «estamos con ustedes, hermanos».
Todo parece indicar que el cerebro de quienes deciden esas políticas «ambiguas» y actitudes «pragmáticas» está nublado por el «aroma de tambo» que emana de la ropa interior bajo sus pantalones.
«No venderé el rico patrimonio de los orientales al bajo precio de la necesidad.»
¿Suena familiar?
Sí, familiar y lejano a la falta de solidaridad con un pueblo literalmente hambriento y con una dignidad pisoteada no sólo por los «bloqueadores» sino por la falta de apoyo material del coro de lacayos del entorno.
BLA BLA BLA BLA solo una cosa…. Cuba no sufre, quien sufre es el pueblo de Cuba, por ello, millones se han ido….. la clase dominante disfruta y celebra la riqueza robada a los ciudadanos, Lugar donde se pisotean, todos los derechos humanos, presos de conciencia sin juicios, y sin razón, SOLO PROTESTAR. Finalmente Cuba no ha sido BLOQUEADA ha sido EMBARGADA…… lLa isla tiene la posibilidad de negociar -vender y comprar a más de 70 paises en el mundo, Ocurre que no tiene nada para vender… pues el socialismo destruyó al ser humano que producia….El primer proveedor de alimentos es USA.