Luis Brandoni, actor

A los 86 años, falleció Luis Brandoni, uno de los actores más grandes y queridos de las últimas décadas en todo el Río de la Plata. Nacido el 18 de abril de 1940 en Dock Sud, en el sur del Gran Buenos Aires, Brandoni llevaba en la sangre el espíritu del barrio y del conurbano industrial. Ese origen humilde y porteño marcó toda su trayectoria. Debutó en teatro en 1962 con la comedia musical El novio y nunca paró. Más de sesenta años sobre los escenarios, en la pantalla grande y en la televisión, interpretando con maestría al argentino de carne y hueso: ese tipo común, con sus contradicciones, su humor ácido, su melancolía y su dignidad.

Brandoni fue un actor versátil que brilló tanto en el drama como en la comedia. En cine dejó huellas imborrables. En La Patagonia rebelde (1974) mostró su compromiso y su potencia dramática. En La tregua (1974) demostró sutileza emocional. Pero fue Esperando la carroza (1985) la película que lo inmortalizó para varias generaciones. Su frase “¡Tres empanadas!” se convirtió en un clásico del humor rioplatense, símbolo de esa familia disfuncional y entrañable que tantos argentinos reconocen como propia. Con el tiempo llegaron otros éxitos como Mi obra maestra, La odisea de los giles, 4×4, El cuento de las comadrejas. Siempre con la misma verdad: no actuaba “personajes”, encarnaba gente real.

En teatro fue igualmente gigante. Participó en obras como Parque Lezama, Convivencia, Art, El acompañamiento, Made in Lanús y muchas más. Su último trabajo en escena reflejaba lo que siempre fue: un actor en plena actividad, sin jubilación posible para quien vive del oficio.

Además de su enorme talento interpretativo, Brandoni tuvo una fuerte dimensión política y gremial. Militante de la Unión Cívica Radical, fue diputado nacional por la provincia de Buenos Aires. Como secretario general de la Asociación Argentina de Actores entre 1974 y 1983, defendió el sector en tiempos muy difíciles, incluso durante la dictadura.

Sus restos fueron velados en la Legislatura porteña, donde miles de admiradores y colegas se acercaron a despedirlo.

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